jueves, 1 de agosto de 2024
viernes, 28 de junio de 2024
Güitzilo
hola chiquillxs, les escribo todavía reponiéndome del shock, más que nada sorprendido y triste, y para que sepan la verdad, y también para cerrarle pa boca a la gente que anda hociconiando weás. miren, el Pato no estaba haciendo nada malo. bueno, los que vieron las noticias, o los que han hablado con su familia ya cachan, pero el Pato está en coma. hubo una pelea, en la calle, en Renca, y casi lo mataron
ahora voy a tratar de contarles toda la weá, porque antes de quedar en coma, el Pato había estado haciendo una weá que terminó siendo demasiado rara, parece. bueno ustedes lo cachan, el Pato siempre se ha interesado por cosas muy diversas, como esa vez que viajó a China porque había tomando un curso de reiki, o los años que estuvo trabajando en informática, o cargo de un call center. ¿se acuerdan?, ya po, el año pasado el pato empezó a trabajar de Uber, pero paralelamente tenía un proyecto que, decía él, estaba en el marco de la performance o de las artes performáticas
resulta que por todo Santiago centro, también en varias comunas aledañas, hay unos dibujos que nos gustaban mucho. están en muchos muros por todo el centro, y siempre retratan al mismo personaje, pero haciendo algo distinto, o en distintas poses, con distintos fondos. es un dibujo a veces muy sencillo, hecho sólo con algunos trazos negros, y otras veces muy complejo y lleno de detalles. esta figura, vagamente humana, se retuerce, cambia de dimensión y de tamaño, es a veces muy compacta, pero también tiene su variante muy difusa, a veces parece que está dibujada con un lápiz bic, otras veces es un mural de varios metros de altura y lleno de colores
a mí y al Pato nos gustaba mucho esta obra de arte, comentábamos las diferentes posturas o los lugares donde aparecía. el autor no firmaba, y nosotros tampoco nunca le pusimos un nombre, sólo le decíamos "ese mono" o hablábamos de él sin llamarlo. si decíamos "me lo encontré gigante en cumming con andes" estábamos hablando de él, aunque funcionaba mejor sin género, porque la verdad en ningún dibujo presentaba órganos sexuales, así que decíamos "mira donde me encontró" o "por acá nos topamos la otra vez", etc
igual todo esto, de alguna forma, dentro de cierto pasado, porque el mono o la mona fueron desapareciendo con los años. del dibujante nunca supimos nada. siempre imaginé que era un estudiante de artes visuales, que empezó poco a poco con el proyecto, que el personaje o la personaja se le apareció en sueños y empezó a dibujarlo tanto y en tantos lugares, y también pensando tanto en cómo dibujarlo, en qué variante poner en cuál esquina de la gran capital, que seguramente terminó soñando muchas veces más con elle
pero fueron pasando los años, yo y el Pato nos fuimos dedicando a distintas cosas, pasamos largos períodos fuera de Santiago, y estos dibujos eran una anécdota del pasado no más. pero, ya po, a principios de este año el Pato volvió de Puerto Natales. había estado trabajando en comercio exterior, después de hacer un curso online, y se compró un auto en la zona Franca de Punta Arenas, lo tramitó para traérselo a Santiago, y se vino a instalar donde su primo, y a manejar Uber
con el Pato nunca perdimos el contacto, así que apenas volvió a Santiago nos empezamos a juntar. llegó hace menos de un año y nos hemos visto casi todas las semanas. primero fue cachando que este dibujo que nos gustaba, seguía en las calles, pero escaso, y envejecido. o sea que el artista que los hacía, dejó de hacerlos en algún momento, hace algunos años seguramente, pero los hechos hechos estaban y seguían en las paredes, desapareciendo poco a poco a medida que se pintaban las fachadas o remodelaban los barrios
a mí me daba risa no más, pero después se le ocurrió bautizar a este mono sin nombre ni padre. le puso Huitzilopochtli, en honor a un dios Maya, pero le decía cariñosamente Güitzilo. con el Pato siempre hablamos de mil cosas, varios de ustedes lo vieron este año, para que quede claro que el Pato no tenía ningún comportamiento extraño. el Pato nunca acosó a nadie ni provocó a nadie, durante la pelea el Pato simplemente fue víctima de la agresión
bueno, el Pato bautizó a Güitzilo, y después de unas semanas comentando, con mucha pena, que a Güitzilo lo tenían botado, que nadie hacía nada por Güitzilo, se le ocurrió que saliéramos a rayar nuestras propias versiones de Güitzilo. Salimos un día martes, en bici, nos tomamos unas pilsen por la Alameda, y después tipo 1am rayamos 4 o 5 versiones de Güitzilo, que era básicamente el mismo dibujo del artista retirado, pero en su peor versión posible: nos quedaron horribles
el Pato siguió manejando Uber, salía en las tardes y trabajaba hasta la madrugada, así que decidió que cada madrugada, antes de volver a acostarse, iba a rayar un Güitzilo, y fue haciendo uno cada noche, o uno cada dos o tres noches, todos estos meses. después se le ocurrió hacer uno más grande, ocupando una sección limpia de un muro, al final de un largo mural, en la termoeléctrica de Renca
yo acepté ayudarlo, porque el Pato es mi amigo, pero igual con cierto miedo a la delincuencia, me daba miedo que nos robaran el auto mientras hacíamos el dibujo, cachai. así que fuimos un día antes, pasamos de noche, cachando la onda, y la verdad el barrio era súper tranquilo, sacamos unas fotos del muro y nos fuimos, decididos a hacerlo al día siguiente
diseñamos el mural en su computador, le pedimos a una inteligencia artificial que nos hiciera una versión psicodélica pero sólo con 4 colores básicos, y que fuera fácil de pintar. quedó hermoso, y nos planificamos para hacerlo en dos días. para el día 1 llevamos unos "pisos" tipo banqueta, típicos, de plástico negro, y unos plumones gruesos. dejamos el contorno demarcado según la guía de la IA, y nos fuimos
al día siguiente fuimos a una ferretería y compramos 4 tarritos de pintura y un juego de brochas. llegamos en su auto (casi nuevo), pero con ropa vieja, para poder ensuciarla. eran como a las 11 de la noche. estábamos recién en los primeros brochazos cuando vimos de lejos un tipo que nos miraba. yo le dije al Pato que nos fuéramos, dos veces, pero el Pato decía que probablemente el tipo era el antiguo dueño de Güitzilo, y que prefería hacer contacto con él
cuando vi que el tipo se estaba acercando, me fui hacia el auto, pero el Pato se quedó mirándolo, esperando que se acercara. y se acercó y se acercó, y derrepente, todo esto fue muy rápido, el tipo empezó a correr hacia el Pato, saltó sobre él, lo botó al suelo, y en el acto empezó a azotar la cabeza del Pato contra el pavimento. yo aguanté mirando como 4 ó 5 azotes. después, fue como un instinto, me puse a correr hacia este tipo y lo choqué, fue como un tackle, caímos los dos juntos un poco más allá, pero el tipo se paró, me miró con un cara de verdadero desquiciado, con los ojos que le saltaban, y salió corriendo hacia la línea del tren. ahí todavía no eran las 12 de la noche.
bueno, el Pato estaba inconsciente, y vi que había un montón de sangre. puta, le tomé el pulso, caché que estaba respirando, y llamé al 133. la verdad, los "carabineros" y la ambulancia llegaron bastante rápido. por el sector, nos llevaron a la urgencia del Félix Bulnes. yo no tengo ni siquiera heridas leves. poco rato después llegó la hermana del Pato. ella se hizo cargo de ir a buscar el auto y todo, y es el contacto del hospital, porque como a las 5 de la mañana nos avisaron que el Pato estaba en coma
puta todo mal hasta ahí. y después pasó lo de Pedro Piedra. resulta que el weón que nos atacó es hermano de Pedro Piedra, que es este cantante chileno contemporáneo, no sé si todos los del grupo lo conocerán, pero este tipo en realidad se llama Pedro Echaurren. Obviamente son parte de una familia muy poderosa, pero también tienen estos personajes dentro de la familia que son más artistas.
Pedro Piedra sacó un video en su instagram donde dice que su hermano, que es artista visual y tiene asperguer (Pedro Piedra lo dice como si fuera una enfermedad terrible), estuvo durante meses siendo acosado por un desconocido, que esta persona finalmente lo involucró en una pelea y que su hermano solamente se defendió de las agresiones de un grupo de gente que lo acosaba
Resulta que ese día, los "carabineros" llamaron al fiscal de turno, y el caso quedó ingresado como intento de homicidio. en un verdadero milagro procesal, no sé cómo puede haber sido tan rápido, pero al día siguiente revisaron cámaras del sector, y encontraron que este tipo se subió a un auto después del ataque, buscaron la patente y fueron a su dirección, que era la casa de la familia Echaurren en Lo Curro. Hicieron un par de preguntas, hasta que se hizo evidente que este tipo, Juan Echaurren, era el atacante, total que a la familia no le quedó otra que entregarlo
en todo caso Juan Echaurren no pasó ni medio día en la cárcel, le hicieron la formalización y le dieron arresto domiciliario mientras dure la investigación de 120 días. lo que es un insulto, porque la investigación ya está hecha. en realidad es tiempo para que preparen la defensa. en todo caso, por el apellido, igual fue noticia
ya po, entonces resulta que este tipo, que se llama Juan Echaurren y tiene como 35 años, realmente era un artista visual en formación cuando empezó con el tema de los dibujitos en la calle, y realmente tiene un tema medio grave con el asperguer, o lo que sea, porque siempre tiene este rostro desencajado, tanto que incluso Pedro Piedra en el vídeo dice lo discriminan por verse así, por su apariencia
y claro, parece que el proyecto artístico de Juan Echaurren era dejar que Güitzilo muriera, retratar esa muerte lenta, cartografiarla incluso, y los dibujos del Pato hicieron que a este weón onda se le soltara un tornillo, se volvió loco y se siente impune igual que Martín Larraín salió impune, Juan Echaurren hace lo que quiere porque sabe que su familia goza de impunidad.
Para que quede claro que este tipo nos atacó muy violentamente, y que ni yo ni el Pato nunca lo acosamos ni nada de lo que dice Pedro Piedra. el Pato está con mal diagnóstico, el doctor dijo que hay alguna posibilidad de que despierte, pero que hay que prepararse para lo peor.
jueves, 7 de marzo de 2024
carrera47
no sé cuántas cuadras más arriba de vespucio, por departamental, una pasajera (la de la carrera 46) me comenta que ahí en la avenida es bueno, pero un par de cuadras padentro se pone malo malo. antes que se bajara, llegó la siguiente carrera, como dos o tres cuadras padentro, en la población (no sé cómo se llama o si tiene nombre), más o menos exactamente donde Dani me acababa de decir que era malo malo. Pero como voy a todas, fui, era a 1 minuto.
La carrera estaba a nombre de Solange Yudith, así que busqué alguna mujer en la cuadra y me acerqué a una familia que estaba saliendo de su casa. No eran ellos. Más adelante un hombre mayor, de 60 o más años, me hacía señas. Tenía a un niño de aprox 9 años de la mano. El niño estaba nervioso, miraba para todos lados. Me acerqué y desbloqueé las puertas. Entonces el viejo abre y mete al niño para dentro. El niño, muy nervioso, le decía que no quería irse solo, pero se subió igual, tratando de subir a su abuelo al auto con él, afirmándole las manos o la ropa, pero el viejo no se quería subir (estaba bebido, aunque no borracho). En eso pregunté por Solange, que me respondió desde un celular que estaba en la mano del niño, a través de una videollamada. ¡Qué enredo todo!, entonces le pregunto a Solange si acaso el viaje es para Domingo (así se llamaba el niño), pero el viejo le dijo al niño "Ya, ándate no más con tu mamá". El viejo iba a cerrar la puerta, pero el niño se puso a gritar muy fuerte (yo, por la sorpresa del grito, salté en el asiento), de verdad le ATERRORIZABA la posibilidad de irse solo en el uber, gritó como un desquiciado por varios segundos. Entonces el viejo se dirigió a mí, me dijo que iba a buscar su chaqueta adentro de la casa, que lo esperara, Domingo se calmó altiro cuando vio en su abuelo la intención de subirse al auto.
Cuando el viejo se fue, Solange, la madre del niño, a través de la videollamada, le dijo al niño que se fuera solo no más, sin el viejo. Me dijo a mí que me trajera no más al niño, que podía pagarme extra. Entonces yo le dije al niño: "ya domingo, cierra la puerta y nos vamos" (yo habría tenido que bajarme y dar toda la vuelta al auto para cerrarla). Estoy muy conciente de las implicaciones que podría tener el irme solo con un niño en el auto, pero cierta adrenalina también me ayudó a empatizar con Solange, el viejo era violento, y estaba medio curao. Su hijo Domingo estaba con su abuelo borracho, y ella necesitaba que su hijo vuelva a su casa. Eran como las 21hrs. Si Domingo hubiera cerrado la puerta, me iba con él. Pero no la cerró. Solange le insistía, le decía: Domingo, vente no más con el uber. Pero Domingo no cerró la puerta y el viejo volvió, con su chaqueta y con una sonrisa, y con mucho olor a cerveza (le dio el bajo al vaso que tenía servido mientras buscaba la chaqueta). Se sentó abrazando a domingo, y me dijo: ya, vámonos no más.
Ahí empezó la conversación más violenta y tóxica que he escuchado en mi vida, te lo juro. No pude memorizar todo pero son muchas imágenes terribles, no sé bien cuáles fueron antes o después. El viejo decía por ejemplo: nosotros con Domingo disfrutaaaamos, disfrutamos un montón, ¿cierto Domingo? Solange, a través dela videollamada le decía: "ya po papá, córtala". Y ahí el viejo cambiaba el tono, y muy serio y enojado le respondía a Solange "¿qué cortala?, voh no te metai", y de vuelta a cambiar el tono, un segundo después le habla con mucha (falsa) dulzura a Domingo: cierto que nosotros disfrutamos? lo pasamos bien juntos ¿cierto dominguito?, jugamos a la pelooooooota, comemos compleeeeeetos (hasta ahí todo bien), y agrega: tomamos cerveeeeeeeeeza. Ahí el niño de vuelta a gritar, no tan desaforado tampoco, pero sí angustiado y complicado, le dice: noooooo abuelo yo no tomo cervezaaaaaaa. ¿por qué dices esooooo?, le pega unos combitos suaves en las piernas mientras llora y dice que no que no. El viejo se ríe y le dice que se calme, y Solange a través de la videollamada insiste con el papá córtala.
Otro asunto que trataron fueron los almuerzos: ella había empezado a trabajar, y el niño quedaba solo en la casa (era febrero, todavía no entraba a clases). Entonces el abuelo iba todos los mediodía a la casa de Solange, donde Domingo estaba solo (porque su mamá estaba trabajando), y le daba de comer. Solange le pedía que no fuera más, que ella le cocinaba al niño. Pero el viejo le decía al niño: ¿qué te cocina tu mamá? ¿verduras? puaaaaaaj. ¿esas papas rellenas que le quedan asquerosas? puaaaaaaaaj. nosotros no po Dominguito, nosotros comemos compleeeeto, comemos papa friiiiiita, comemos cosas ricas poh Domingo.
Entonces Solange la decía su padre: papá no quiero que el Domingo pase todo el día en la pobla, prefiero que esté en el departamento. Y el viejo le respondía, qué si voh también soy de la pobla, ahora no más que te creí cuica (vivía por el 14 de vicuña). Le decía: yo hago la weá que quiero con mi nieto, si quiero llevarlo al cine lo llevo al cine, si quiero llevarlo pa mi casa lo llevo pa mi casa. La Solange hablaba, pero en la derrota, sabía que el viejo no cedía un centímetro, pero mantenía sus posturas. Por ahí el viejo agarra el telefóno y la mano del niño, es decir: la misma mano del niño sostenía el telefóno, rodeada por la mano del viejo, mientras el viejo, como en un secreto, le decía violentamente a Solange: llegando para allá te voy a pegarte un puro combo en el hocico, vai a quedar tonta.
A ratos se quedaban en silencio. En una empezó el niño a hablar. Lo recriminaba al abuelo, le decía: hoydía lo estábamos pasando bien, estaba todo todo bien, pero cuando te llamó mi mamá ¿por qué no podía venirme altiro? Sollozaba angustiado. Había estado todo bien, insistía, pero cuando te llama mi mamá ahí cagó todo. El viejo, ni ahí. Iba preocupado porque tenía que devolverse caminando y se iba a demorar una hora, o más. Pero, de todas maneras, de vez en cuando abrazaba al niño, y le daba besos (me imagino que en la cabeza o en las manos, tampoco me podía mucho dar vuelta para mirar), y le decía yo te quiero mucho, nosotros siempre vamos a estar juntos, le decía yo te amo, te amo Dominguito, etc. El niño también lo abrazaba de vuelta, se notaba que tenían una relación muy cercana.
Seguramente hubo más conversaciones que no recuerdo ahora. Cuando llegamos al destino. Solange le insistía a su padre que dejara al niño en la puerta del edificio y se fuera, pero el viejo se fue con el niño y entraron el edificio. Yo ya sabía que, después de cerrar la carrera, como conductor pierdo el contacto con el pasajero. Así que antes de finalizar el viaje le escribí a Solange. Através de los ventanales, ví al viejo saludando amablemente al conserje, y encaminándose junto a Domingo al ascensor. Los mensajes qudaron en "leído" apenas los mandé, le dije: van subiendo. denúncialo, es un abusador brutal. busca apoyo. mucha fuerza. Y ahí me quedé llorando un rato. La situación tensa me dejó con un dolor fuerte en la espalda baja. Y la impotencia me dejó lleno de lágrimas y con el rostro comprimido durante unos dos minutos de forma consecutiva, y durante unas dos horas de forma intermitente. Me iba acordando de las cosas horribles que decía el viejo y volvía a llorar. Recordaba el grito de espanto de Domingo cuando su abuelo se reía inventando que toman cerveza juntos.
Escribir esto también me ha sacado un montón de lágrimas, aunque es cierto que soy del tipo sensible. Al día siguiente me leí todos los manuales de uber para enfrentar situaciones así. Para la siguiente voy a grabar la conversacion y voy a llamar al 1455 para hacer la denuncia por violencia ¿de género? (el viejo era claramente misógino, onda no podía hablarle con respeto o cariño a Solange, sólo le hablaba maltratándola). ¿O es violencia doméstica? ¿O intrafamiliar? Bueno, ahora sé que cualquier persona puede hacer una denuncia.
Hubo un detalle que, de nuevo, me sacó un montón de lágrimas. A los días, se me ocurrió revisar la carrera en la app de uber, a ver si podía denunciar por ahí, por último para que quede un precedente. No pude. Pero sí me encontré con la sorpresa de que Solange, además de los 2800 de la carrera, me había dejado 500 pesos extra. Quinientos pesos que, de verdad Solange, de verdad que te los agradezco mucho.
martes, 12 de diciembre de 2023
Nuevas leyes de la transparencia poética
existen dos tipos de poesía: la poesía clara y la poesía oscura. En la poesía clara, el lector u oyente puede fácilmente comunicar a los demás la intención de los versos recién leídos. En la poesía oscura, es difícil decir de qué trata el poema que acabas de escuchar o leer.
por ejemplo: nicanor parra, claro. el caballero está sentado tomando té y haciéndose preguntas filosóficas. es como leer un cuento.
jorge luis borges, oscuro. ¿quién era ese tipo que se está muriendo? ¿un general en la guerra o un notario pudriéndose en su burocracia absurda?
vicente huidobro, claro. deconstruye el lenguaje al punto de dar cuenta de toda la posibilidad de su creación, o algo como eso, algo que te llena de sensaciones, una especie de éxtasis.
la poesía clara puede usar neologismos con toda soltura. La poesía oscura también.
sor juana inés de la cruz no usa neologismos, y escribe de forma oscura. Son como sueños.
octavio paz: oscuro.
pablo neruda pasa del claro al oscuro. Residencia en la tierra: oscuro. Odas elementales, claro. akturas de machupichu: claro y oscuro.
Reglas adicionales.
puntaje de los extranjerismos:
los anglicismo, oscurecen la poesía
los galicismos también
las expresiones portuguesas, en cambio, la aclaran, así como cualquier expresión gallega o catalana
huelga reafirmar la claridad que aporta cualquier mapuchismo
decir por ejemplo: guichipirichi sin explicar qué significa, como si todos supieran, aclara el poema
violeta parra presenta una poesía clarísima, se atreve a montar una clase de botánica o intenta destruir la residencia de los dioses
alejandra pizarnik presenta una poesía oscurísima, llena de preguntas, casi sin respuestas
generalmente la poesía oscura funciona mejor recitada a viva voz, porque sorprenden las formulaciones floridas o las combinaciones antiintuitivas de palabras
la poesía clara, generalmente, funciona mejor escrita, porque permite alguna relectura para cerrar el círculo de la nueva idea aportada a tu vagaje futuro
las notas al pie oscurecen el poema, interrumpen la lectura y se pierde el sentido de los versos cuando la vista del lector salta entre puntos alejados de la páginas.
un poema claro es lee de principio a fin, no deja cabos sueltos, intenta, al final, cerrar el círculo que inició al principio.
un poema oscuro se puede leer libremente, incluso, los versos presentados de forma sucesiva, es decir, unos delante de los otros, "en general" podrían también estar dispuestos en distinto orden, aunque casi nunca directamente al revés.
un poema claro admite todas las interpretaciones posibles, se puede entender de muchas formas diferentes. Lo mismo pasa con la poesía oscura.
el uso de endecasílabos aclara la poesía, especialmente el melódico perfecto
el galaico antiguo es el único endecasílabo que oscurece los poemas, por estar correctamente acentuado en la quinta sílaba
la mayoría de los endecasílabos sáficos y heoricos no aclaran ni oscurecen nada
tampoco los sonetos tienen la cualidad de aclarar u oscurecer el poema
pero sí las décimas, que aclaran incluso las ideas del poeta
es importante agregar, que la claridad u oscuridad de la poesía no afecta su calidad, en el sentido amplio de la palabra
un poema claro puede transmitir ideas inmorales, puede ser imposible de leer, puede proponerte guerras y muerte y racismo
un poema oscuro puede maravillarte, dejarte extasiado y extremadamente optimista, incluso si no sabes por qué
también los lectores tiene derecho a enamorarse de poemas claros y de poemas oscuros
el poema oscuro representa una dificultad para el lector: es como si el escritor pusiera un velo entre mi mirada y el sentido de sus palabras
el poema claro representa una dificultad para el escritor: estás obligado a decir realmente algo, no se puede cantinflear
lunes, 16 de octubre de 2023
Casa nueva en Chaitén
Esto me lo
contó Bernardo. Lo conocí en una faena por Puerto Natales. Andaba él, y dos
amigos suyos. Pero había un cuarto amigo, un mítico Durán, del que hablaban
todo el tiempo. Trabajaban en Natales por los meses de invierno, pero en el
resto del año, eran macheros. Pura macha, pura macha. Sacaban macha a manos
llenas, de la arena, en Cucao. Vivían en Chiloé, y tenían que viajar a Puerto Montt,
en bus, para irse en avión a Magallanes. La cosa es que la macha necesita harto
manejo para que se mantenga el recurso. Ellos formaban parte de un sindicato, y
tenían un área de manejo. Pero habían pasado años antes de llegar a eso, desde
siempre tuvieron problemas, porque la extracción era indiscriminada y, claro,
la playa se llenaba de gente, y como se vende fácil y no se paga mal, llegaban
sobre todo los de afuera –porque la gente de la zona tiene un criterio,
digamos, ancestral, durante la extracción-, en cambio los afuerinos iban y
sacaban también las machas más chicas, las que todavía no se reproducían, y más
de una vez fue gente incluso con retroexcavadoras, con las que lograban sacar
hasta la última macha de la playa. En esos caso, la playa se repoblaba del
recurso en más o menos 12 años, según decía Bernardo, pero todo eso ya no
pasaba porque ahora se había llenado de sindicatos y cada sindicato tiene una
playa en concesión, y cada persona tiene que cumplir con sus cuotas de
extracción, pero obviamente también los dirigentes sindicales tenían y tienen
mala fama, y se contaban innumerables historias de los sindicalistas haciendo
la vista gorda ante malos pagos desde la industria pesquera, o irrespeto por
las cuotas de extracción, o incluso aprovechándose de los pagos quincenales que
hacían los socios para hacer recortes, y un buen etcétera. Así que todo esto
empieza hace 14 años, cuando la playa que ellos todavía no tenían a concesión fue
arrasada con maquinaria, y Bernardo y sus dos socios se compraron una camioneta
para recorrer otras playas de la isla en busca del apreciado recurso. Viajaban
con sus chinguillos (quiñes, en mapuche), sus redes, un compresor de buceo,
trajes de neopreno, y unas mangueras amarillas de 200 metros para meterse al
agua, en playas bajas y largas, donde crecen las machas, a pocos centímetros
bajo la arena que está a menos de un metro de la superficie. ¿Se entiende? Se
ponen de guata en el fondo y van llenando redes, hasta que llenan la camioneta,
no es peligroso porque estás muy cerca de la superficie, cualquier problema que
tengas simplemente te pones de pie. Incluso se puede hacer sin equipos,
simplemente con los pies y las manos. Pero con equipo avanzas rápido y puedes
ir haciéndote un sueldo mensualmente y un nombre en la pesquera que te compra
las machas, porque si vas una vez a las mil, difícil que te compren, pero si
llegas todos los martes con 400kilos, te los compran fijo. A veces pagan más, a
veces menos. Al final, la pesquera mete las machas en tarros y las venden en
los supermercados por todo Chile. Bernardo y sus amigos creen que estas machas
incluso pueden exportarse, pero a ellos no les dicen nada para que no se suban
por el chorro con el precio. Ese verano, el otro amigo, ese cuarto amigo muy
querido que no estaba participando de la faena en Natales, pero que era
mencionado cada tanto –el tal Durán-, salió de vacaciones en moto, a recorrer.
Volvió diciendo que había una playa, en Chaitén, donde estaba pero es que
repletísimo de machas, que era cosa de ir con las camionetas y meterse y
llenarlas en dos días, máximo, y que podían aprovechar de pasar por Chaitén, específicamente
podían aprovechar de pasar la noche en Chaitén, donde visitarían a unas amigas
de Durán, que ya las había conocido y decía que eran de confianza. La cosa es
que fueron, por tierra: Ancud, Puerto Montt, La Arena, Pichanco, Caleta Gonzalo,
Chaitén. Casi todos van tomando cerveza en el camino. Van en dos camionetas,
Bernardo con los dos de Puerto Natales, y el tal Durán, que vendría siendo el líder
de la expedición, y la segunda camioneta con otro equipo completo de 4 amigos.
Pasaron primero a Chaitén, pero en verdad no me interesa contar lo que hicieron
ahí, sólo que coordinaron para volver, y vieron que había estacionamiento. Al
día siguiente, salieron, por el lado del cementerio de Chaitén, hacia el sur, y
después de un rato por un camino de tierra, llegaron a la playa. Durán les
mostró dónde había armado su carpa cuando había ido solo, en moto, pero como
estaban cerca de Chaitén, decidieron no quedarse ahí, sino con las chiquillas. Bernardo
me contó que se metieron con botas por la arena, y que las machas salían a
montones, estaba repleto, y no había nadie a la vista, era una playa desolada,
llena de vegetación no más. Así que armaron todo el equipo y se metieron al agua.
Fácil, obvio, sacaron montón de machas. Llenaron una camioneta de machas, y
quedaron felices. Al final, estaban desarmando el equipo, enrollando las
mangueras y todo -habían decidido ir donde las chiquillas en la noche, y a la mañana
siguiente volver a llenar la segunda camioneta-, pero, antes de irse, apareció
una señora por la playa. Llegó medio enojada, pero también preocupada. Sin
darse niuna vuelta, les dijo que habían estado mariscando en el Parque Pumalín,
propiedad del señor Douglas Tompkins. Que si se volvían a aparecer por ahí,
iban a llamar a la autoridad marítima para que vayan a tomarlos poco menos que
detenidos. Bernardo dice que Durán habló con la señora, se la llevó a un lado
para hablar “a solas”, y finalmente la vieja se fue. Volvió diciendo que no se
preocuparan, que él conocía a la señora de antes (¡mentira!) y que estaba medio
loca. En fin, fueron a pasar la noche con las chiquillas, y a la mañana
siguiente volvieron, varios de ellos con caña (Bernardo no toma), y se dijeron
que si acaso pasaba algo con la Armada se iban a tener que ir no más, que no
era tan grave. Así que se vistieron de buzo, encendieron las compresores,
desplegaron las mangueras y cuando estaban recién empezando a sacar machas,
tipo 10.45am, vieron aparecer a lo lejos la patrullera de los marinos, que es
una embarcación de carácter militar, aunque no porta armas de guerra (por lo
menos no visiblemente). Una lancha de unos 12 metros que todo el mundo conoce.
Así que apenas verlas, los buzos empezaron a avanzar hacia la playa, fueron
recogiendo las mangueras, etcétera. Bernardo, que estaba debajo del agua cuando
sintió unos tirones en la manguera, dice que se asomó a la superficie, vio la
patrullera, nadó hasta la playa, y se
quedó ahí de pie mirando. Desde la embarcación botaron un bote negro, tipo
zodiac, se subieron tres funcionarios (uno de ellos de mayor rango), y comenzaron
a avanzar hacia la playa. Se acuerdan que las playas donde se sacan machas son
bajas, y con olas casi siempre. Y rocas también. Entonces Bernardo dice que él estaba
mirando directamente al bote zodiac cuando chocaron con una roca. Dice que vio
a los tres uniformados casi volando por el aire, y el zodiac con una rajadura
que lo dejó inundado, medio hundido, y lejos de los accidentados. No es “deber”
sino, yo creo, humanidad: los buzos que estaban en la costa instintivamente se
miraron y volvieron a ponerse las aletas y empezaron a avanzar hasta el lugar
del accidente, acudiendo en auxilio de un oficial y dos grumetes, que estaban
chapoteando en el agua, con sus zapatos de oficinista y sus armas de fuego
colgando de los cintos bajo el agua, y tratando de alcanzar sus gorras, que
flotaban algunos metros más allá, nadando “a lo perrito”. Andaban los tres con
chaleco salvavidas, pero, en realidad, con esos chalecos es súper difícil nadar,
están hechos para que alguien te rescate. Y la patrullera no podría entrar, las
mismas rocas que volcaron el zodiac lo hacían imposible, así que finalmente los
únicos que podían acudir en auxilio inmediato de los accidentados eran Bernardo
y Durán. Igual me parece que esto responde al espíritu (si cabe) de los
funcionarios de la Armada, fanáticos de Rápido y Furioso, que manejan el Zodiac
a toda velocidad por puro entretenerse y amedrentar, aunque ahora estaban en
otro papel. Cuando Durán y Bernardo llegaron, los accidentados estaban
tranquilos: habían encontrado la rosca salvavidas y estaban agarrados de ella.
Les preguntaron si estaban bien, -sí, bien-, si tenían mucho frío –no tanto,
dijeron-, y luego Durán, mirando al oficial, le preguntó si preferían que los
remolcaran hasta la patrullera, o hasta la playa. El oficial se rió un poco con
la pregunta, lo pensó un rato, y se decidió por la playa, donde irían a
buscarlos en camioneta los de la capitanía de Chaitén. Durán, siempre preparado
para todo, tomó la cuerda que había llevado, y la amarró a la rosca. Luego
extendieron la cuerda y ambos la remolcaron, pataleando de espaldas, hasta que
los militares ya tocaban el fondo con los pies. El último trecho lo caminaron.
Cuando llegaron, los equipos de buceo estaban convenientemente guardados y
fuera de la vista, igual que las pocas machas que habían alcanzado a sacar. La
segunda camioneta, la que estaba llena de machas, no se veía por ninguna parte.
Así que les ofrecieron ropa, bebida y pan, que era lo que tenían para comer, y
el oficial rápidamente pidió un teléfono. Hizo las llamadas de rigor mientras
los grumetes (o el cargo menor que sea que hayan tenido) conversaban con Durán,
también eran chilotes y tenían algunos conocidos en común. Se estaban riendo
alegremente todos cuando volvió el oficial de sus llamadas telefónicas. Venía
muy agradecido, aunque se notaba que era de clase alta, o por lo menos tenía
una postura y un rictus muy de clase dominante, aunque con una mirada sencilla
que les agradeció efusivamente. Las camionetas llegaría en unos 45 minutos, y
pidieron si podían prestarles ropa seca. En esa época todavía no habían gps ni
smartphones, y al rato llamaron al oficial por teléfono, y hablaron con Durán,
que les explicó cómo había que meterse por detrás del cementerio de Chaitén
para encontrar el camino hasta la playa. Seguían conversando con los grumetes mientras
el oficial hacía otras llamadas telefónicas, Bernardo pensaba que estaba hablando
para reprender a los grumetes por haber estrellado el Zodiac (él, en tanto oficial,
no se rebajaría a pilotar naves menores), y
entre una llamada y otra se acercó y nos pidió que nos acerquemos todos
a conversar, que tenía algo que decir. Entonces se reunieron, dijo Bernardo, en
un círculo bien ridículo. Era verano, pero no hacía calor: los grumetes con el
torso desnudo y tapados con nuestras toallas. El oficial con una polera vieja y
sucia, unos pantalones que le quedaban grandes, y los calzoncillos y uniformes
de los tres secándose al sol. Las gorras arriba de la camioneta para que se
sequen con el calor del techo adornaban la situación. Entonces el oficial les dice
que están muy agradecidos, por supuesto, Él, pero también la Armada de Chile, y
que había estado hablando por teléfono para buscar cómo ayudarlos o cómo
devolverles la mano también como institución. Entonces les dijo que ahí, en
Chaitén, había unos terrenos que estaban destinados a “colonos”, gente que se
quisiera ir al sur a “hacer patria”, pero, la gracia de su ofrecimiento, era
que estos terrenos en particular estaban muy bien ubicados, a escasas tres
cuadras de la plaza de Chaitén, en lo que era, dijo con picardía el milico
culiao, un pequeño favor que se les estaba haciendo a personas cercanas de
ciertas instituciones la de entregar estos terrenos, en fin que había una sola
condición, y era que los terrenos cedidos tenían que ser la primera vivienda de
los colonos durante 15 años. Después de podía vender. A tres cuadras de la
plaza. A Bernardo y sus amigos les pareció interesante, pero ¿vivir en Chaitén?,
eran casado y era difícil. Pero Durán, que ya había andado recorriendo en moto
la zona y se había, digamos, familiarizado con el lugar, le tomó la palabra.
Todo esto fue más o menos rápido, todavía no eran las 12 del día cuando
llegaron las camionetas y se fueron. El oficial ya había advertido, en todo
caso, que no siguieran sacando machas, porque era cierto que esos terrenos eran
parte del Parque Douglas Tompikns. Esa tarde llegaron a Chiloé, cada uno para
su casa y fin de la historia para todos, menos para Durán, que empezó a viajar
en moto para allá, hizo todo el trámite, lubricado con la amistad del oficial, consiguió
su terreno, y ahora es residente de la ciudad de Chaitén. Vive casi en el
centro. Cuando Bernardo me contó todo esto, Durán estaba a un año de llegar a
los 15 y poder vender el terreno. Esperaba que Chaitén hubiera crecido en esos
años y que los terrenos se hubieran valorizado, todo eso no había pasado, pero
de todas maneras había sido un excelente negocio, y un buenísimo proyecto de
vida el de Durán, que consiguió su casa nueva en Chaitén un 16 de octubre de
2005.
viernes, 29 de septiembre de 2023
TriNiTY
miércoles, 12 de abril de 2023
perica genocida
En la plaza de Lo Parronal, séptima región, no hay pasto, sólo algunas jardineras con plantas ornamentales, y árboles. Los amigos del Hermano Árbol, que este año de nuevo se ganaron la concesión para mantener las plazas de la comuna, llegan en su mini camión aljibe para regar estas jardineras, pero como siempre venían medio apurados porque mientras antes terminan, antes se van pala casa, también les costó entender que el Perica estaba realmente acercándose hacia ellos, arrastrando sus porquerías o lo que fueran, y haciéndoles gestos, que varios de los jardineros subcontratados pensaron que eran una petición de ser bañado con la manguera, oferta hecha por el operario con un gesto de la manguera, pero rechazada por el marginado, que se acercó a uno de ellos, al más viejo, al más parecido a sí mismo, se acercó tanto que el jardinero senior se alejó un paso del mendigo antes de ver su rostro lleno de piñén preguntando ¿dónde están los muertos? Con una compasión que no sabía que podía embargarlo, respondió: a los muertos los entierran, después se pudren, y se hacen parte de la tierra
El policía pasa caminando tranquilo, no va pensando en nada, sólo va apurado camino a la comisaría. Él sí se da cuenta que el Perica quiere hablarle, y lo esquiva con un paso rápido, pero el mendigo también tiene sus pasos rápidos y salta, arrastrando toda su porquería, quedando frente al carabinero que, asqueado por el olor, da un paso atrás, escucha rápidamente la pregunta, sin siquiera mirar el rostro del hombre que lo increpa: ¿dónde están los muertos?, da un paso al lado y reemprende la caminata pensando qué decir. Dos pasos después y sin detenerse, da vuelta la cabeza y le grita: “bien muertos están”.
a
Esa misma noche pasa un viejo curao que no era precisamente del barrio pero a veces se aparecía y conversaba o convivía de alguna forma con el Perica. Cuando quedaron solos en la plaza, el Perica tomó esa postura que tomaba siempre que hablaba de los muertos, quedó mirando al otro viejo bien serio y le preguntó dónde están los muertos. El viejo también cambió su postura corporal antes de hablar, y le dijo: “nosotros somos los muertos”.
Ya era de noche, pero en invierno oscurece temprano, y una extraña coincidencia de horarios y combinaciones hizo que el funcionario trabajólico pasara por ahí al mismo tiempo que el jardinero viejo, que iba con un warisnake encima, y el policía, que no iba pensando en nada. El Perica de pronto lo ve a los tres casi juntos y les grita: "¿para que se hacen los weones, si los muertos somos nosotros? se creen vivos y se hacen weones a ustedes mismos, muertos culiaos, me dan asco”. Funcionario, jardinero y paco, se miran, también asqueados. Siguen caminando.
b
Esa misma noche apareció otro viejo igual que él. Venía curao y arrastrando sus porquerías. No se dio ni cuenta, ni de que se le acercaba alguien, ni de la pregunta que le hicieron, ni de la respuesta que dio: nosotros somos los muertos. Pero el Perica sí escuchó la respuesta, se quedó pensando en eso cuando el otro curao desapareció, y en la mañana, cuando el funcionario pasó por la plaza, le gritó: nosotros somos los muertos, ¿pa qué se hacen los weones?. Más tarde, cuando pasaron los amigos del Hermano Árbol, se acercó de nuevo al más viejo y le preguntó qué tenía que hacer para podrirse y volverse parte de la tierra. Finalmente pasó el policía y el Perica entró en un frenesí, desde que lo vio al otro lado de la plaza empezó a grítale, ¿cómo que estoy bien? ¡mírame!, ¿cómo puedes decir que estoy bien muerto?. El paco se puso en guardia porque el Perica se abalanzó hacia él, pero inexperto y mal entrenado, no alcanzó a sacar su arma de servicio ni a defenderse, recibió un tacle que azotó su cabeza contra el suelo, muriendo en el acto. Esa misma noche arrestaron al Perica.
jueves, 21 de julio de 2022
Octava carta a quienes aún y a quienes no sólo ya no sino que todo lo contrario
"porque es fácil siempre hacer lo que es más fácil"
(Lira libertaria)
El sol se hunde tras
la cordillera de la costa
pequeñas masas de humo
coronan el cerro volutas que
azulan el fin diario del mundo
un tango interno como carta abierta
a la nueva generación de viejos culiaos
donde les decimos nosotrxs todavía olemos
el culo de la tierra mojada sentimos los desgarros
de los brazos mecánicos horadando entre micelios ancestrales
les decimos: ustedes no pueblan el horizonte, lo administran y sacan
provecho de la sed ustedes gestionan creen mandar este buque sin timón
y no saben na porque no escucharon a sus abuelas que cuando se
forma un círculo en el sol viene aguacero o temblor y aunque
ustedes dibujaron las lindes del neo rancho en que pastamos
nuestros propios filamentos ustedes no tienen idea de la cal
viva ni de la muerte en la boca ustedes licitan fomentos a
la diversidad pero hablan la lengua única del post poder
que es el empoderamiento individual amiga erís negra
ángela davis te cachai cómo la potencia del pueblo
pudo devenir en su propio ocaso o acaso este
sol que es agua
pueda aún
liberarnos
lunes, 23 de mayo de 2022
Uslera
Borrador:
la necesidad crea el organo
Y el hambre nos convirtió en tejido
de un cuerpo deseante de autonomía
de salud, del alimento que abunda
de la compra colectica y amistad
Entre las grietas del sistema decadente
Entre las ruinas de un edificio que se derrumba
Repartimos los viveres que alimentan nuestra manadas
El futuro colectivo emerge entre la decastación resistente como siempre, entrelazados juntas lasfuerzas, escapar de la fatiga que nos aplasta para hacer funcionar la maquinaria del capital
nosotres no nos dejamos amedrentar, y desde la flaqueza
la solidaridad y la crianza
hacemos propagar el bienestar
alargar el billete
extender la mano
ser la cadena humana que rompe la cadena del supermercado
el mercado superdo
y entre todas sabemos que el futuro es comunitario
habitamos formas de vida no capitalistas
mientras el sistema se se hunde
nosotres flotamoscreemos y creamos
domingo, 22 de mayo de 2022
12 imagenes frente a ti
Doce jinetes rompen filas enemigas
vapor que emana de esas manos
acompasado por un plumón rozando la pizarra
corbatas manchadas con sangre,
flamean sobre los cañones de un tanque
Un tren que pasa sobre un escenario abandonado.
Manos que en un juego de sombras dibujan una cruz amorfa
ídolo emergiendo del agua
Ejercito de cabezas puntudas
Marchan en la arena
Mujeres de Pechos desnudos huyen de las cenizas
el último día de Pompeya
Un escarabajo multicolor
atrapado en un frasco de vidrio
una pared blanca y su cuadro negro
un gato mira a los amantes en su ciudad natal
el sol que entre los pilares de una sinagoga
dibuja la sombra de Afrodita
una ballena transgenica.
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