martes, 10 de octubre de 2017

In ter textos

Hace 3 días que no vemos a la gata y uno espera lo peor, que no aparezca más, que muriera tristemente bajo un auto, que la matará un perro, que su cadaver se seque al sol o que se pudra dentro de una bolsa de basura en el vertedero, junto con todas las otras cosas que desecha la civilización.
Por esperanza o por costumbre yo actuó como si todavía estuviera, o como si llegara en cualquier minuto. Le pongo comida, agua y aveces la llamo por la ventana.  La noche está oscura y me da un poco de pena, mi mamita está encerrada en su taller construyendo lamparas y afilando su machete, yo siento pura pena, el mono andaba de viaje en valpo con el Chimango, nada le contaremos hasta su retorno y me da como hambre, pero es pura ansiedad no más voy a la cocina y me preparo un par con manjar.   Lo mastico 108 veces para generar un bolo alimenticio perfecto y lo retrotrago, es decir lo escupo con cuidado y dedicación para que el pan quede con formita de gusano. A La gata siempre le gustó esto y yo me quedo mirando el pedazo de pan con más pena que nunca.
Me derrumbo y lloro, pensando en lo fugaz, en lo leve, en lo insignificante que es estar vivo.
Pienso en ella hambrienta, en ella herida o en ella muerta. Pienso en todas las mascotas que me han acompañado y todas me dan pena.

Entonces pasa una una especie de suspiro, un rumor leve, un ligero cambio de temperatura. Me sobresalté vi pasar una luz invisible por la ventana y tocaron la puerta como si tocaran con una pantufla mojada.  Abro la puerta y con espanto, indignación, colera, alegría y asco veo a la gata en las manos flacas de la criatura que alguna vez abordó en la ducha. Incontrolado dando saltitos sin contener las emociones revueltas grito con expresión de miedoindignalegría ¡La Tenias Tu!.

A lo cual el ser respondió con un chillido agudo como de canto armonico y una expresión en la cara que parecía decir ¡Como se te ocurre, yo no he raptado a tu gato, sino que lo he traído de regreso! Podría ser que su gesto significara eso, que significara cualquier otra cosa en realidad. Me quedé pegado mirando al gato en las huesudas manos y después de un rato dije bueno. ¡Muchas Gracias! gesticulé con las manos y la cara por si el ser no entendía mi idioma. Lo invité a tomar un té y el ser me siguió a la cocina sin soltar a la gata que se mantenía comodamente acurrucada, algo no tan común en ella.  Hiervo el agua y pongo una bolsita de te negro en una tasa, observo al ser mirar apasinadamente el trozo de bolo alimenticio que yo había dejado. ¡Que Vergüenza! Pensé y me hice el que no entendía. Luego el ser levanta a la gata sobre su cabeza, la estira y deposita su vientre sobre la frente. La cabeza le empieza a vibrar con un sonido de Didgeridoo cojo. A la gata le gusta ese enfrawe y cuando la deja en el suelo se estira y bosteza, coquetamente se acerca a mi. Veo al ser lanzarse sobre y comerselo pegando su cara a la mesa. Es entonces que me doy vuelta para ponerle agua caliente al té, para no incordiarlo mientras come. Sucedió de nuevo ese suspiro y el cambio de temperatura, me doy vuelta y el ser ya no estaba, tampoco había té en la taza que yo tenía en mi mano.  Le enfrawo la guata a la gata y después la tomo de la misma guata o más bien de la cadera y la levanto y la remuevo con las cuatro patas colgando hasta que me dice ¿priii? Me la llevo a acostar para dormir con ella. Me saco una foto fotogénica con gata en cama encamado y se la mando a mi mami con el texto Enfrawando con frawa frawada <3.  Nos dormimos en la nocturna noche noche y soñamos en otros planetas plantados.


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