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miércoles, 21 de marzo de 2012

DIARIO MENSTRUAL, DÍA II

En estos días menstruales me he enterado que mi participación en el colectivo ecológico Árbol5 llega recién a la premilitancia, cosa que debido a mi estado ultra sensible y sangrante me ha afectado hasta lo más profundo de mis vacías entrañas.

Me han dicho que el dictador de lo absurdo dictamina que soy más vaginal que realmente absurda, por lo que mi aleteo de mariposa que derrocará un régimen capitalista autoritario en alguna parte del globo se encuentra en periodo de evaluación. En estos momentos voy en busca del compuesto que alivia y desincha mi útero afiebrado para equilibrar este estado de sentimientos extremos y desconcierto profundo producido por las circunstancias. Ayer hablábamos sobre alternativas tomando cerveza en el pasto, de las toallas y tampones y la "copa", alternativa burguesa pero con menos implicancias negativas para el cuerpo y la propia vagina. Es difícil hablar de copa sin imaginar una rellena del líquido menstrual con sus condimentos en un dispositivo del cual sin culpas se puede beber. Quizá hasta ahí llega mi liberalismo de mentira, porque no me atrevería a beber yo misma mi propio útero cual ouroboros, aunque los jugos vaginales tran transparentes y viscosos si he saboreado alguna vez por gusto o curiosidad. Sin embargo, me parece una curiosidad propia del ser bio hombre o bio mujer, de la misma forma en que si de pronto me creciera un pene haría lo biológicamente posible para alcanzarlo con mi propia lengua de manera de formar un enredo. Mientras conversamos de todo esto, el dictador de lo absurdo sigue dictando y absurdeando las conversaciones, mientras bajo mis pantalones la menstruación sigue cayendo cual lluvia valdiviana, un líquido persistente que no termina nunca, pero al que una se acostumbra y con el tiempo llega a querer.

jueves, 8 de marzo de 2012

Paja

Cuando pongo mi nombre en el buscador de Google aparece una vagina gigante y peluda. En mi opinión o desde mi punto de vista, mi vagina no es tan gigante ni tan peluda, pero sí puedo darle adjetivos como jugosa y olorosa. Cuando pongo mi nombre en Youtube aparece una mujer de mi mismo nombre cantando canciones de amor con poco talento, pero ella se quiere, se nota. Yo jamás haría algo parecido, cantar canciones de amor en videos publicados para un público tan amplio o bien, quererme. La verdad es que sí canto canciones de amor o canciones que tienen la palabra amor, y la verdad es que también me amo y de ves en cuando me hago el amor presionando las piernas o introduciendo objetos largopunzantes en los orificios permitidos por la Organización Mundial de la Salud. Para esto, utilizo estímulos visuales y/o mentales, pero los que son mentales siempre están mediados por recuerdos que busco olvidar o también por los otros estímulos visuales que provienen de la industria pornográfica mundial. Entonces la historia se vuelve poto-teta-poto y no hay pre historia al coito biofármacopornográfico. Es en esos momentos cuando en solo un suspiro me uno al orgasmo mundial, un sonido imperceptible para el común de los seres humanos que viven y caminan hoy en día por Santiago, capital de Chile.