No es posible saber los orígenes de lo humano, no sabemos el momento en que despertó esa conciencia de ser lo que se es. No sabemos la forma en que se dio el chispazo, no sabemos ni siquiera si fue un sentir que se encendió o una sensación que se apagó.
Lo cierto es que existen al menos 2 Humanidades, constantes y simultáneas, que son el sustrato sobre el que emerge toda religión, toda filosofía, toda ideología y comportamiento o sueño inconsciente de cada tribu o civilización.
Dentro de nosotres, cada uno de nosotres y todes nosotres en conjunto se lucha una elección por la forma de vida y relación con el mundo.
La Humanidad devoradora de oro y la humanidad sembradora de selva.
- Los comedores de oro desgarran y destruyen el planeta para extraer el metal consumen, del que jamás se sacian, sin posibilidad de reciprocidad. Eso sí, el oro les da la posibilidad de construir las más grandes maravillas que permite la técnica. Los comedores de oro son los creadores de los oficios, las ciencias y las artes. La única relación que establecen los comedores de oro es la depredación, tanto con sus dioses, con las cosas, con los seres vivos, con sus iguales y con ellos mismos. Algunos son torpes y toscos y al depredar cabalgan sobre el horror y la crueldad.
Hay en cambio refinados comedores de oro y sutiles que esconden bajo la pulcritud estética toda la crueldad que requiere su vida.
Por otro lado los sembradores de selva tratan al mundo como si fuera su hermano. Ven en cada relación la posibilidad cultivarse en conjunto con lo otro, que para ellos es también si mismo.
Ese espíritu fraternal lo tienen con sus dioses, las cosas, los seres vivos y consigo mismos. Eso sí, su desarrollo tecnológico es lento, sus oficios son más simples, su ciencia y su arte son más sutiles. Todo lo que piden lo retribuyen.
Mientras los comedores de oro construían Babilonia, los sembradores cultivaban el Amazonas.
Por milenios a avanzado fiero y rápido el imperio de los comedores de oro, devorando la carne metálica del planeta y ahora bebiendo la sangre negra con la que hacen que Babilonia vampiriza a la naturaleza.
Avanzan con la guerra como herramienta, perfeccionada de crueldad. Los comedores de oro son la sentencia a muerte del planeta en su totalidad. Eso sí, que nadie se confunda, ni dude siquiera que entre los sembradores de selva están los más magnificos guerreros, pero como dijimos con ciencia y arte son sutiles.
miércoles, 29 de noviembre de 2017
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Ajayu Leonardo Hernández
Tantas veces tu imagen pétrea me vio pasear,
como engranaje desconectado del anclaje de la memoria,
pasearme frente a tus ojos desconociendo la historia contracturada
entre las grietas del asfalto.
Siempre sospeche la tragedia de los niños de la pared junto a la pintura del cóndor.
Los tambores de tu eco me invitaron a la calle.
para tomarme de una mano pasearme frente a tus ojos y susurrarme los acontecimientos fatales.
Fue primero de abril como si fuera 11 de septiembre de 1541,
Alonso de Ercilla sigue inspirando funestos versos
y en la calle que carga su nombre.
No pudieron soportar el cantar ancestral del Siku, los demonios las conquistas.
Señora, ¿de qué manera los tengo yo de matar? - pregunta el
Maldito Milico Carlos Julian Boin Ayala, herramienta inhumana del comando conjunto.
¡Desta manera! -responde Inés de Suares. Y así como blandiera una herida en el cuello de Quilicanta, asesinando al ultimo gobernador legitimo del Collasuyo.
el Maldito Milico Carlos Julian Boin Ayala, herramienta inhumana del comando conjunto. Dispara su arma a tu corazón Ajayu Leonardo.
Sonríe Doña Inez que 454 años continuaba sacando los cuerpos a la plaza para que viéndolos así los demás indios cobrasen temor de los españoles. La impunidad le sonríe a la democracia pactada y sus milicos intocables.
Nada sospechan los Santos Sangrientos que creen asegurar sus miserias mundanas con el gusto por matar. Que somos visitantantes desde Wiñay Marka Pueblo Eterno, Y al Pueblo Eterno Wiñay Marka nos devuelve la muerte.
Esta noche que se acercan los mundos paseamos frente a tus ojos dos serpientes chocantes, niñas y niños disfrazados de imaginación inyectada por consumo y televisión. Y los convocados por el llamado subterráneo de tu memoria.
Sin contradicción alguna los niños mestizos amenazan gritar dulce o truco cuando entren a la plaza de Socoroma.
Danzan al ritmo de las tarkas unicornios, guerreras mágicas, súper héroes, calaveras, animales y alimañas.
Torciendo la muñeca al espíritu de la colonia, se pueden tocar los saberes comunes de Celtas y Aymaras que tanto empeño a puesto el imperio en ocultar.
Ajayu Leonardo, Gracias por la enseñarnos el saber de los antepasados achachilas. El sincretismo estratégico de vestirnos con las figuras de los santos del poder, para transmitir el saber profundo a los que sepan leerlo.
Que si el barrio se enfiesta por muertos plásticos, que salgan también a danzar los fantasmas de nuestras heridas abiertas y los ancestros de todas generaciones de humanidad.
¿Donde más si no en el carnaval aprenderemos la danza atávica, bailarla y enseñarla a los niños como vehículo de memoria? Donde mismo los cuerpos bailan en sentido contrario del transito maquinal. Donde mismo marcamos en el tiempo el recuerdo que le resiste a la grúa pluma. En ningún otro momento están todas las generaciones volcadas a la calle, las guaguas y los ancianos pidiendo dulces, niños y niñas jugando a ser todas las posibilidades, adolescentes conociendo las calles con talante soberano.
Paseamos frente a tus ojos danzando con los pasos secretos que nos enseñó el Chaman Pájaro Amarillo cuando el ejercito Yanqui estaba aprendiendo a masacrar pueblos libres en Wounded Knee, el canto mágico de la lengua Sioux decía “La pradera es grande y las Balas no irán hacia ti”, “Las balas no irán hacia ti”, “Las balas blancas no podrán tocarte”.
Nuestros cuerpos serpenteantes tomados de las manos ocupan la calle y las balas del Maldito Milico Carlos Julian Boin Ayala, herramienta inhumana de la escuela de las Américas. No podrán tocarte, porque la coordinación de la danza nos enseña a organizarnos, a comunicarnos por el gesto, a tocarnos con nuestros iguales. Apoderarnos del transito, mantener la memoria humeante, esa bala no podrá tocarte, porque tu historia no será olvidada y acosará a todos los que dispararon esa bala.
sábado, 28 de octubre de 2017
Memento Mori
Suelo pensar en mi muerte como un evento posible, a cada momento, en cada instante.
Siendo en momentos de labores cotidianas cuando más pienso en la posibilidad de mi fallecimiento.
Sin embargo, jamás pienso que en ello como un acontecimiento trágico, si no por el contrario que las circunstancias son a un grado sumo de estupidez y de tontera que quién se entere de mi muerte no tenga más opción que reirse. Porque jamás pienso en mi muerte como un hecho personal, en que me se transforma mi conciencia, si hay cielo, infierno reencarnación tunel o vacio. La muerte la pienso como un hecho social y como tal quiero que su efecto sea la risa en quien reciba la macabra noticia.
Asi es que me he imaginado ahogado ientras limpio el baño, aplastado por la cama mientras la hago, imagino caer de formas estramboticas y weonas frente a la gente, de forma que todos se caguen de risa y al momento de darse cuenta que morí en ese acto, les de un segundo impulso de risa frenetica e incontrolable. Que en el acto social que sea mi muerte, nadie llore. Sino que se meen de risa.
Siendo en momentos de labores cotidianas cuando más pienso en la posibilidad de mi fallecimiento.
Sin embargo, jamás pienso que en ello como un acontecimiento trágico, si no por el contrario que las circunstancias son a un grado sumo de estupidez y de tontera que quién se entere de mi muerte no tenga más opción que reirse. Porque jamás pienso en mi muerte como un hecho personal, en que me se transforma mi conciencia, si hay cielo, infierno reencarnación tunel o vacio. La muerte la pienso como un hecho social y como tal quiero que su efecto sea la risa en quien reciba la macabra noticia.
Asi es que me he imaginado ahogado ientras limpio el baño, aplastado por la cama mientras la hago, imagino caer de formas estramboticas y weonas frente a la gente, de forma que todos se caguen de risa y al momento de darse cuenta que morí en ese acto, les de un segundo impulso de risa frenetica e incontrolable. Que en el acto social que sea mi muerte, nadie llore. Sino que se meen de risa.
viernes, 20 de octubre de 2017
fuy
La descomunal falta de escrúpulos del capitalismo chileno me exilió de la belleza natural del salto del huilohuilo con un inaceptable cobro de quince mil pesos, a lo que tenía que sumarle el traslado -que ya me había costado otros quince mil de bencina para el auto que me había conseguido prestado (un hyundai accent del '95)-, así que di marcha atrás (en realidad viré en U), retomando la ruta 203CH (la nomenclatura es del estado), dirigiéndome hasta el final de la misma, que desemboca en el embarcadero de puerto fuy, a orillas del lago pirihueico, donde recalan dos embarcaciones del tipo rollOn-rollOff, y al costado del cual se extiende una playa angosta de arenas grisáceas de unos 250 metros de largo, hacia el sur y luego al oriente, adentrándose entonces en un terreno dizque privado utilizado tanto para el pastoreo de vacuno como para la industria del pino insigne, pese a lo cual continué caminando, siempre por el borde del lago (si se aparecía algún guardián del propietario le diría que llame a la policía, y en caso de aparecer efectivos uniformados les diría que, al igual que las riberas de ríos y de las playas, los bordes de los lagos son bienes nacionales de uso público, y por tanto pertenecientes a todos los habitantes de la nación (la redacción es de la biblioteca del congreso)), hasta que un río de varios metros de ancho me impidió el paso, pero, adentrándome, a unos 100 metros, encontré un puente peatonal rústico hecho de troncos, el que me abrió paso hacia un sendero ancho, que atravesó una o dos plantaciones (había incluso un pequeño paño sembrado de eucalipto), acercándose y alejándose del borde del lago, hasta que comenzó a ascender levemente por el cerro (el lago está rodeado de altas colinas y despeñaderos), enangostándose a medida que avanzaba, mostrándose esplendorosa la selva fría, impresionándome con la variedad de hongos (blancos y como un disco pegados a la madera, rojos y gorditos como un caramelo, negros como un alga y con manchas rojas, voluminosos amarillos esféricos con círculos rojos: los digueñes), con los helechos (de hojas gruesas o bien increíblemente delgadas, casi todos mono pero algunos pocos sorprendentemente dicotiledóneos), con las especies arbóreas (enormes raulíes, robles y walles; no tan grande el olivo y el olivillo; matorrales muchas veces de menor tamaño que el helecho), siempre atento a los pajaritos (dos viuditas, varios picaflor chico, del chucao sólo el canto, del huedhued escuché el aleteo, las bandurrias sólo a lo lejos (no se adentran en bosques), el rayadito por doquier, un comesebo, la huala zambulléndose en el lago), lago que, al rato, se dejaba ver sólo entre los árboles, y el sendero se abrió en dos posibilidades, una se internaba en el cerro, la otra se mantenía cerca del lago, así que seguí siempre buscado la ribera, y aunque no volví a encontrar una playa como la del principio, pude caminar durante más de dos horas, rodeado siempre de espesa selva valdiviana, incluso encontré unas marcas indicando el sendero, seguramente, imaginé, a escondidas del "propietario" del lugar, y seguí así durante al menos dos codos del lago (que es angosto y largo, como el territorio dominado por el estado chileno), para acabar nuevamente en un río demasiado ancho para cruzarlo, lo que dio pie a que me sentara en la posición de loto, erguida la espalda, cerrados los ojos, dando curso a la respiración de cuatro tiempos (inspirar, sostener, expirar, sostener), tiempos que mantuve durante cuatro latidos del corazón para empezar, alcanzando durante unos minutos los ocho latidos.
Cuando abrí los ojos, la selva seguía ahí.
Cuando abrí los ojos, la selva seguía ahí.
martes, 10 de octubre de 2017
In ter textos
Hace 3 días que no vemos a la gata y uno espera lo peor, que no aparezca más, que muriera tristemente bajo un auto, que la matará un perro, que su cadaver se seque al sol o que se pudra dentro de una bolsa de basura en el vertedero, junto con todas las otras cosas que desecha la civilización.
Por esperanza o por costumbre yo actuó como si todavía estuviera, o como si llegara en cualquier minuto. Le pongo comida, agua y aveces la llamo por la ventana. La noche está oscura y me da un poco de pena, mi mamita está encerrada en su taller construyendo lamparas y afilando su machete, yo siento pura pena, el mono andaba de viaje en valpo con el Chimango, nada le contaremos hasta su retorno y me da como hambre, pero es pura ansiedad no más voy a la cocina y me preparo un par con manjar. Lo mastico 108 veces para generar un bolo alimenticio perfecto y lo retrotrago, es decir lo escupo con cuidado y dedicación para que el pan quede con formita de gusano. A La gata siempre le gustó esto y yo me quedo mirando el pedazo de pan con más pena que nunca.
Me derrumbo y lloro, pensando en lo fugaz, en lo leve, en lo insignificante que es estar vivo.
Pienso en ella hambrienta, en ella herida o en ella muerta. Pienso en todas las mascotas que me han acompañado y todas me dan pena.
Entonces pasa una una especie de suspiro, un rumor leve, un ligero cambio de temperatura. Me sobresalté vi pasar una luz invisible por la ventana y tocaron la puerta como si tocaran con una pantufla mojada. Abro la puerta y con espanto, indignación, colera, alegría y asco veo a la gata en las manos flacas de la criatura que alguna vez abordó en la ducha. Incontrolado dando saltitos sin contener las emociones revueltas grito con expresión de miedoindignalegría ¡La Tenias Tu!.
A lo cual el ser respondió con un chillido agudo como de canto armonico y una expresión en la cara que parecía decir ¡Como se te ocurre, yo no he raptado a tu gato, sino que lo he traído de regreso! Podría ser que su gesto significara eso, que significara cualquier otra cosa en realidad. Me quedé pegado mirando al gato en las huesudas manos y después de un rato dije bueno. ¡Muchas Gracias! gesticulé con las manos y la cara por si el ser no entendía mi idioma. Lo invité a tomar un té y el ser me siguió a la cocina sin soltar a la gata que se mantenía comodamente acurrucada, algo no tan común en ella. Hiervo el agua y pongo una bolsita de te negro en una tasa, observo al ser mirar apasinadamente el trozo de bolo alimenticio que yo había dejado. ¡Que Vergüenza! Pensé y me hice el que no entendía. Luego el ser levanta a la gata sobre su cabeza, la estira y deposita su vientre sobre la frente. La cabeza le empieza a vibrar con un sonido de Didgeridoo cojo. A la gata le gusta ese enfrawe y cuando la deja en el suelo se estira y bosteza, coquetamente se acerca a mi. Veo al ser lanzarse sobre y comerselo pegando su cara a la mesa. Es entonces que me doy vuelta para ponerle agua caliente al té, para no incordiarlo mientras come. Sucedió de nuevo ese suspiro y el cambio de temperatura, me doy vuelta y el ser ya no estaba, tampoco había té en la taza que yo tenía en mi mano. Le enfrawo la guata a la gata y después la tomo de la misma guata o más bien de la cadera y la levanto y la remuevo con las cuatro patas colgando hasta que me dice ¿priii? Me la llevo a acostar para dormir con ella. Me saco una foto fotogénica con gata en cama encamado y se la mando a mi mami con el texto Enfrawando con frawa frawada <3. Nos dormimos en la nocturna noche noche y soñamos en otros planetas plantados.
Por esperanza o por costumbre yo actuó como si todavía estuviera, o como si llegara en cualquier minuto. Le pongo comida, agua y aveces la llamo por la ventana. La noche está oscura y me da un poco de pena, mi mamita está encerrada en su taller construyendo lamparas y afilando su machete, yo siento pura pena, el mono andaba de viaje en valpo con el Chimango, nada le contaremos hasta su retorno y me da como hambre, pero es pura ansiedad no más voy a la cocina y me preparo un par con manjar. Lo mastico 108 veces para generar un bolo alimenticio perfecto y lo retrotrago, es decir lo escupo con cuidado y dedicación para que el pan quede con formita de gusano. A La gata siempre le gustó esto y yo me quedo mirando el pedazo de pan con más pena que nunca.
Me derrumbo y lloro, pensando en lo fugaz, en lo leve, en lo insignificante que es estar vivo.
Pienso en ella hambrienta, en ella herida o en ella muerta. Pienso en todas las mascotas que me han acompañado y todas me dan pena.
Entonces pasa una una especie de suspiro, un rumor leve, un ligero cambio de temperatura. Me sobresalté vi pasar una luz invisible por la ventana y tocaron la puerta como si tocaran con una pantufla mojada. Abro la puerta y con espanto, indignación, colera, alegría y asco veo a la gata en las manos flacas de la criatura que alguna vez abordó en la ducha. Incontrolado dando saltitos sin contener las emociones revueltas grito con expresión de miedoindignalegría ¡La Tenias Tu!.
A lo cual el ser respondió con un chillido agudo como de canto armonico y una expresión en la cara que parecía decir ¡Como se te ocurre, yo no he raptado a tu gato, sino que lo he traído de regreso! Podría ser que su gesto significara eso, que significara cualquier otra cosa en realidad. Me quedé pegado mirando al gato en las huesudas manos y después de un rato dije bueno. ¡Muchas Gracias! gesticulé con las manos y la cara por si el ser no entendía mi idioma. Lo invité a tomar un té y el ser me siguió a la cocina sin soltar a la gata que se mantenía comodamente acurrucada, algo no tan común en ella. Hiervo el agua y pongo una bolsita de te negro en una tasa, observo al ser mirar apasinadamente el trozo de bolo alimenticio que yo había dejado. ¡Que Vergüenza! Pensé y me hice el que no entendía. Luego el ser levanta a la gata sobre su cabeza, la estira y deposita su vientre sobre la frente. La cabeza le empieza a vibrar con un sonido de Didgeridoo cojo. A la gata le gusta ese enfrawe y cuando la deja en el suelo se estira y bosteza, coquetamente se acerca a mi. Veo al ser lanzarse sobre y comerselo pegando su cara a la mesa. Es entonces que me doy vuelta para ponerle agua caliente al té, para no incordiarlo mientras come. Sucedió de nuevo ese suspiro y el cambio de temperatura, me doy vuelta y el ser ya no estaba, tampoco había té en la taza que yo tenía en mi mano. Le enfrawo la guata a la gata y después la tomo de la misma guata o más bien de la cadera y la levanto y la remuevo con las cuatro patas colgando hasta que me dice ¿priii? Me la llevo a acostar para dormir con ella. Me saco una foto fotogénica con gata en cama encamado y se la mando a mi mami con el texto Enfrawando con frawa frawada <3. Nos dormimos en la nocturna noche noche y soñamos en otros planetas plantados.
lunes, 18 de septiembre de 2017
El corazón del sistema, segunda tanda
I
x
X3
X4
X8
XX1
XX5
aprenda a pasar un camello por en ojo de una aguja
pagando en cómodas
cuotas con su tarjeta de crédito.
Me contaron la historia de un profeta que expulso a los comerciantes del templo,
¿qué haría ahora que el comercio se convirtió en el templo?
II
La flor del carnaval
Creció sobre el aire
Alabada por los juegos de los niños
Las luces lascivas de todo el espectro la alimentaban
Los tambores meteoritos le rezaban
Y marcaban el pulso con que movía el cuerpo
Para delicia de las pupilas
Y régimen de un rió de saliva
III
III
Las manos de los fieles
Alababan una bola de espejos
que les robaba el alma
y las transmitía vía digital
a un laboratorio experimental
que las almacenaba y estudiaba
tratando de aislar el componente del karma
empaquetarlo, distribuirlo y venderlo
para una supercadena de psico-farmacias
grandes esfuerzos para conseguir la franquicia del producto
la redención y la iluminación
ya son marca registrada
IV
Quisiera saber donde están las constelaciones
Reconocer las historias y leyendas codificadas
Entre los puntos estelares
Pero el cielo está sucio de luces, de luces invasoras
Y cortinas grises que no dejan ver la obra galáctica
Para el cielo
El telón cubre el escenario y las luces que encandilan a los actores
Estropeando el drama
En la ciudad hiperquinetica
Malditos los que dentro de la hiperquinetica
Irrespetan su ritmo, y en contra del su pulso
Caminan aparentemente sin apuro
Violando la acelerada mecánica de los ciudadanos
Malditos los que tienen calma
estorbos en el camino de eternos atrasados
de los retrasados sistemáticos de eterna prisa
malditos todos esos que no pagan con sencillo
que no pagan con tarjeta, a quienes hay que esperar
maldito el que no corre en las escaleras
sean estaticas o mecánicas
maldito el que no acelera en su automóvil
y los semáforos cómplices
malditos los amantes y su mundo febril
que creen que todos avanzan al ritmo de la melotonina
malditos los distraídos, los enfermos y cojos
que comen de nosotros lo mas valioso
el tiempo
VI
VI
He tocado una puerta con la esperanza que no me reciba la voz que quiero escuchar,
De saber alejar de mi un pensamiento profundo e inquieto que baila entre mis sienes,
Tratando de olvidar tiempos antiguos y abolir un futuro, para que no se mezclen en el presente
Rechazando los volúmenes escritos por sabios y comiendo los hilos de las marionetas
Sintiendo la nostalgia con que las burbujas acarician las flores del frasco de perfumes
Evitando mirarme a mi mismo reflejado en el agua negra que cayó del cielo
Evadiendo ver mi reflejo reflejado en los ojos de mi propio reflejo.
VII
VII
Lucy
Toda su vida inocente de si misma
Toda su vida quizás sin ser nombrada
Toda su vida ignorante de su legado
Puede que sin ambiciones
Jamás pensó en trascender
Jamás pensó en ser nombrada por miles
Jamás pensó en la fecha de su muerte
Jamás pensó en el tesoro de sus huesos
Jamás pensó que dejaría algo para la humanidad
Jamás pensó en la humanidad
Jamás pensó en un humano
Ni menos que 3200 millones de años después de morir
Seria llamada Lucy
Por la que esta en el cielo con diamantes
VIII
VIII
Solo una puerta de distancia
Entre distintos mundos
Dos mundos de la misma antigüedad
Del que lucha por el presente
Y el que forja el futuro
Injusta la existencia del que limpia los pisadas
de los que están en esta sala
IX
IX
La lluvia negra caía sobre su sombrero
De donde sucumbía ante el asfalto derritiéndolo
Formando un denso río áspero
Que corría en lento e implacable embestir
Mientras veía al líquido titán correr
Vagaba su mente en recuerdos de antiguo vivir
Recordó los ingravidos momentos con su arcano querer
Y también el porque dejo de existir
Aunque nunca sintió remordimiento por el crimen
Se dejo arrollar por la corriente del pavimento
Nunca soporto la idea de vivir sin su amor
x
Busque un espacio de melancolía en la ciudad
Y se dará cuenta que sobre las calles pulcras
De los barrios acomodados la obsesión por la vida perfecta
Donde reina la ambición por cosas y la apariencia
No encontrara melancolía, encontrara depresión.
Busque por las casas de la clase media
y la constante lucha por surgir
lucha contra todos, todo y sin reglas
ahí donde el sistema se come a los vivos
No encontrara melancolía, encontrara represión
Por las céntricas calles nocturnas
donde los antros y bares
Reúnen y aíslan a la gente las luces
y los tubos de neón encandilan los sentidos
No encontrara melancolía, encontrara evasión
En la periferia donde se levantan las casas de los pobres
Y se vive al filo del día
Aquí donde estas masas se ahogan bajo las pisadas sociales
Y las falencias engendran carencias amenazando a las otras clases
No encontrara melancolía, encontrara desespero
Y en la muerte donde los iguales son verdaderamente iguales
Y toda distinción desaparece
No encontrara melancolía, encontrara olvido.
X
1
El susurro voltaico
Que atraviesa la cabeza
Dejando de rastro
Un mensaje invertido
Una voz inaudible
Signos repetidos
que marcan con fuego
O a fuerza de neon
De impresión
La imagen imborrable
que jamás viste
La orden incuestionable
Que te inyectaron
a fuerza de invisibles
Lazos subliminales.
X2
Un mínimo dios devorado por su ego.
Por pedir un deseo a la muñeca que había creado
Su obra, revelándose, le voltea la cara
Su mano creadora palpa el cuerpo del objeto concebido
y se hunde en su labor amada
dentro de la suave figura descubre el corazón por él armado
y al tocarlo la mano del hacedor se quema
viéndose obligado a retirar la mano del cuerpo por el forjado
viendo los ojos de furia de la criatura jamás parida
contempla a así, el realizador su propio termino
con cada paso que daba su creación que huía
aquí, termina la historia un mínimo dios devorado por su ego.
X3
Microbatalla
Millones de planetas en una pelotita
librados por una bala apocalíptica
o por una explosión eventual
cada mundo idéntico al otro
esparcidos en el aire
talvez concentrados en sangre
millones de mundos destructores
invisibles asesinos, implacables sicarios
ponzoñosos en aire, mortales en agua
liberados todos, en la noche de retorno al purgatorio
X4
No se por que sigo viviendo
Por que camino bajo la sombra del sol
Si yo no me veo
y no me reconozco frente a un espejo
cuando en mi pienso
la cara de mi jefe veo
y eso que él sólo es mando medio
X5
Silencio
Se exige silencio
Se exige silencio por los muertos
Se exige silencio a los vivos
Se exige silencio por los enfermos,
los pobres, los fracasados
Se exige silencio a los sanos,
Los ricos, los cuerdos, los exitosos
Se exige silencio a los falsos
Se pide silencio a los falsos
Se pide que callen, las balas
las bombas y las metrallas
y así callaran sus victimas
soldados, hombres, mujeres,
niños, animales y plantas
Se pide que callen las fábricas
los autos y sus bocinas
y así se podrá escuchar la vida
florecer
Se pide que callen los gritos
Se pide que se apaguen las luces
de las luminarias para poder ver
las verdades
se pide la suspensión de fiestas,
recitales, celebraciones y ritos
Se pide respeto por un día
Se nos pide silencio
Se nos pide silencio para escuchar
como muere la madre.
X6
X6
La madre a muerto, perdió todo su poder, se quedo en nada
Ya no se le teme, ya no nos rige, ahora nosotros la sometemos,
La hemos encerado en museos, congelado en plástico,
Prisionera en el templo
Corrió el agua de los ríos, por el camino que le demarcamos
Los hielos eternos se derritieron o fueron explotados
Las tormentas apaciguadas, los rayos conducidos
Domesticados, dirigidos hacia los focos
Tragó el asfalto los bosques
Crecieron sobre ese cadáver los rascacielos
Exiliados voluntarios desde la naturaleza
ahora es la ciudad la que nos habla
Es la ciudad la que nueva madre
con quien sostenemos una simbiosis coital,
conectados a su mente
conectando todas las mentes
la cuidad nos rige
ella es el sistema nervioso
nosotros su cuerpo
La madre a muerto
Larga vida a la madre
X8
Píxel la medida mínima de las nuevas cosas, partícula minúscula exacta he inexacta de la potencia de las imágenes, puntos densos bidimensionales martillos, rápidos juegos de luces que corren por las pantallas sin fondo, las voces cromatizadas vivas de color, rítmica estática de las luces fulminantes, partícula constructora de la gran torre que inunda las mentes de blancos deseos, danzan las penumbra no bélicas de finos deseos, para quien come del pequeño sustantivo, pixel
X9
X9
Con un paso lento y rostro inexpresivo
caminaba la doncella de los tiempos virtuales
sus ojos cibernéticos manifestaban la nada
cuya sombra holográfica esparcía su imagen
infectando las redes con constelaciones sinápticas
reflejando en millones de monitores
el vació de sus pupilas, pero es el vació total
que es la nada y el todo a la vez
las bibliotecas babilónicas reducidas a ceros y unos
y en conjunto todo el conocimiento del mundo
minimizados a valores descargables
convirtiendo bits en medidas de distancia y volumen
La hermosa doncella continua su invariable avanzar
constante como tiempo maquina
digno de un arcaico reloj análogo
tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac
era el pulso de sus pasos
y lo es aun
bendiciendo el absoluto con ese ritmo
inmaculados los nacidos del metal
de la fibra óptica y cobre,
canales fluviales de electricidad e información
las venas de nuestra dama
de las que las masas hambrientas
se alimentan solo para vaciarse
y algunos saciarnos
compartimos con los descendientes
de los titanes de vapor
explotando en un big-bang este reino nuevo
símil a mundos míticos
pero alimentados por un corazón mecánico
que irriga con códigos las verdades necesarias
y la dama que en sus entrañas
recoge los pensamientos profundos y los cultiva
germinando un angroideo embrión
Mesías cibernético
Nadador de las lagunas del equilibrio sistémico
Carente de gusto tacto y olfato
Sobreexcitado de influencias
Generando emociones puras
XX
XX
Una mariposa nocturna se posa en mi pulgar mientras escribo estas lineas si buscas metáforas no las encontraras por que realmente estaba ahí pero ya a volado bendiciendo sobre mi cabeza estas letras
XX1
Poema con finales opcionales
Caídos anónimos
He visto a los anónimos caídos
en las películas de acción,
Los he visto caer,
atravesados por las balas, filos y otras armas,
Caen y nadie les llora.
Opción 1
He visto como caen los niños desde lejos
Desde lugares reales y convulsionados
los he visto por TV.
caen y son la misma ficción
opción 2
Seremos nosotros los encargados de llorarlos
Seremos los encargados del ritual fúnebre
de las victimas de la ficción
marcaremos con duelo nuestro corazón
XX2
Un corazón rozado
inflado con helio
voló por el cielo
subiendo y subiendo
jugando en el viento
llega al sol
donde se revienta su rosado látex
esparciendo su polvo de caramelo
sobre las nubes sucias
que generaron lluvias
pero una lluvia ácida,
ácida y dulce
que corría por las calles
y las dejaba dulces y pegajosas.
XX3
Bajo el cielo enrojecido por cicatrices abiertas
De líneas y formas geométricas
Hay un muro gris que las manos desnudas quieren cruzar
Sin importar cortarse con el alambre de púas en la frontera
No saben que tras el muro solo hay manos de desnudas que intentan cruzar al otro lado
XX4
Me miraba reflejado sobre la pantalla de un televisor
Cuando lo prendí ya no puede verme a mi mismo
XX5
Una televisión se apaga y con ella mi mente se volvió nada
no se que pensar o como pensar si no me lo dices
si no escucho el susurro eléctrico en mi oído
el silbido silencioso que atraviesa la cabeza
ya no suena
y las fuerzas de las imágenes no penetran mis ojos
la verdad del mundo la verdad total y completa
encerrada entre variadas pulgadas cuadradas
ya no brillan
no se que será de mi
Quero que me digan
¿qué será de mi?
Quero que me digan
XX6
Desde el camino sinuoso
Las masa enmascaradas
Se resignan ante el designio numérico
Por que los números son los que gobiernan
Sobre las figuras pálidas
Los humanos sin forma
Sin rostro, sin libertad
Deben acatar sin reclamo
La voluntad de sus amos
Sin revolución posible
Sobre nosotros
Los números
Ellos exigen
Y nuestras vidas codificadas
Traducidas a números pequeños
XX7
XX7
Cae
Y el día será así,
Gris como todo en el sistema
Indistinguible de los días anteriores
Igual que su ayer
y supuestamente igual a su mañana,
pero ese día el cielo se abrirá
despejando la capa de desechos,
óxido nítrico, hollín y azufre,
que reinan en el cielo,
y la luz retornara
será la esperanza disfrazada de caos,
para derribar al caos disfrazado de orden
y por un tiempo los engranajes lubricados
por sudor y sangre invisible dejaran de girar
las conexiones nerviosas del cuerpo gobernante
se apagaran
sin distinguir éxtasis divino de frenesí pecador
los liberados asesinaran a los opresores
destruyendo y sepultando todo signo del sistema
una espada será enterrada en el corazón del sistema
y dejaran de escucharse sus latidos.
Pero sus engranajes volverán a girar
y el corazón cataléptico agoniza,
pero no muere ,
sueña con la esperanza de volver a ocupar el sitial
en el que ahora esta un nuevo corazón
corazón de un nuevo sistema
que llegó como luz, pero se volverá gris
que llegó como esperanza, pero se convertirá en delirio
que llegó como caos , pero será orden.
nuevos represores para nuevos redentores.
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