Al Seba siempre le ha gustado andar haciendo esas preguntas. Dice: qué estabas haciendo tú cuando te enteraste de la muerte de camiroaga. O: dónde estabas cuando cayeron las Torres gemelas. O bien: cuál es tu historia con el terremoto del 2010. Tiene un montón de anécdotas recopiladas. Procedo ahora el relato acerca de mi propia anécdota del Gran Colapso del Sistema de Transporte Público Metropolitano, suceso que, a todas luces, marcó, por lo menos, el segundo gobierno de la traidora Bachelet, y día en el que me vi involucrado en una serie de sucesos que me permitieron vivir el colapso en primerísima persona.
Me había recién comprado una nueva grabadora Tascam, junto a un carísimo micrófono direccional. Eran sin duda los productos más caros que había adquirido en mi vida. Me habían costado varios meses de ahorro y me ponía un poco nervioso salir a la calle con ellos. Tenía que desplazarme desde mi centro de reclusión laboral (trabajaba como sonidista) al terminal de buses, camino a la casa de mi tía, en Machalí. Estaba decidido a tomar un taxi, para defender la Tascam de fortuitos lanzazos callejeros, pero un par de horas antes recibo un mensaje de mi amiga, la Camanchaca. Que quemáramos alguna cosa. Estaba en la biblioteca de Santiago, no demasiado lejos del terminal, así que tomé el taxi hacia allá.
En esa época la Camanchaca todavía no entregaba la tesis de su magíster, y estaba estudiando el comportamiento de la ciudad, en particular de Santiago. Después de fumar me estuvo hablando de la presencia, de la presencia del ser, qué significa la incertidumbre del pasado y del futuro, qué significa que la naturaleza escape al control humano. Por ahí le mostré la Tascam -peligroso: estábamos sentados afuera del archivo nacional, casi en la calle- y más tarde le pregunté:
-qué es esta angustia que siento permanentemente ?
-ninguna respuesta mía podría ser pertinente, pero significa que estás vivo, que necesitamos guerra, que nuestro ser extraña la violencia, que somos capaces de constatar la muerte, que estamos decididos a enfrentar la insignificancia en cada gesto, en cada palabra.
Cuánta razón, pero el tiempo apremiaba: ella tenía reunión en el sindicato de trabajadores independientes, así que al rato nos despedimos, regalándome la cola, que en realidad era como medio pito.
Ambos íbamos a tomar taxis para defender nuestras pertenencias. Yo tomé uno por Matucana hacia Estación Central, y a las pocas cuadras constaté que el chófer del taxi se encontraba en evidente estado de intemperancia. Aceleraba a a toda velocidad y cantaba -más bien, balbuceaba- canciones de Héroes del Silencio. En la esquina de la Alameda, parados en la roja, se puso a discutir con el chófer del auto contiguo, y de pronto abrió la puerta, echándole la espantá. Ahí aproveché de bajarme, le dije:
-hermano estai re curao, no deberíai manejar así.
-ya pero, pero, pero págame la carrera- balbuceó.
Le pagué. Eran $960, pero le pasé la luca y me fui. Pocos metros más allá, en medio de un tumulto de gente que esperaba la verde peatonal, tomé con firmeza el hombro de un carabinero y casi le susurré al oído, para que los otros transeúntes no me oyeran:
-ese taxista de ahí va re curao, me acabo de bajar.
El carabinerito caminó directamente hasta el chófer. En ese momento, no sé por qué, me puse muy nervioso. Mis glándulas soltaron un chorro de adrenalina. También: un principio de ataque de pánico, hiperventilación, el músculo corazón a toda sístole. Me acerqué a un par de efectivos de fuerzas especiales que custodiaban, a media cuadra, el portón de la USACH. Les dije lo que había pasado, y observamos desde lejos cómo el carabinerito parlamentaba con el taxista. Mi miedo era que el taxista me reconociera y tomara represarias en mi contra. Nada de eso suponían los FFEE, que se reían de mi mala suerte, y que me dijeron que me fuera tranquilo cuando el taxista se fue "a toda raja" (palabras textuales de un efectivo) en dirección, justamente, hacia el terminal.
-pero dejaron que se fuera !!
-nooo, lo deben haber empadronado.
No quisieron explicarme qué significa eso de empadronar, y luego estallaron en carcajadas cuando, frente a ellos, pisé ampliamente los desechos biológicos de algún perro. Con el zapato lleno de mierda les comenté que había tomado el taxi porque llevaba cosas "delicadas" dentro de la mochila, y a ellos se les ocurrió que, en vez de caminar, podía ir en metro: aunque fuera una sola estación, la seguridad valdría la pena. Así qué bajé al metro.
(Ruego al lector no cuestionar esa extraña sensación de seguridad que me invadía al estar frente a la policía. En efecto, me calmé completamente durante la conversación. Incluso reímos).
Como decía, bajé al metro. Todo se veía normal. Me sorprendió lo increíblemente lento que fue el proceso de comprar el boleto. Luego bajé al andén y llegó un tren de forma casi instantánea. Al abrirse las puerta di un paso al interior y esperé. Pasaron uno o tal vez dos minutos. Luego, una grabación, en ese maldito tono siútico, característico de la línea 1:
-señores pasajeros, informamos que nos mantendremos detenidos en la estación durante más tiempo del normal.
Cuántos minutos había perdido entre comprar el boleto y estar parado sin posibilidad de actuar dentro del tren! Una niña le comentó a sus padres que ya tenía las axilas mojadas de tanto transpirar. El padre sólo dijo:
-está lento el metro hoydía.
Yo: en silencio, mirando a la nada; como quien dice, estoico. Otro minuto o tal vez dos y de nuevo:
-señores pasajeros, informamos que estaremos detenidos dentro de la estación durante más tiempo del normal.
El malestar se empezó a hacer latente. Las últimas semanas el metro había sufrido varias fallas. Algunos garabatos en voz alta y la niñita que apoyaba su cara en el cuerpo de su padre. ¡Qué horrenda ciudad! Cuánta muerte, cuanta desidia, cuánta incapacidad, encerrados ahí, de pie, quietos. Esta, la tercera información es que recibíamos como pasajeros, fue una voz humana en vivo, probablemente el maquinista.
-señores pasajeros, informamos que hay un problema en la siguiente estación, y nos mantendremos detenidos durante algunos minutos.
Con todo el tiempo que había pasado, caminando ya habría llegado al terminal. Otros pasajeros se dieron cuenta de lo mismo y salieron del tren, subieron la escalera, en fin, se fueron. Los que seguíamos ahí no nos mirábamos ni nos hablábamos. Sólo la niña, que le preguntaba al papá, con la mirada, cuánto falta.
De pronto, no sé si sin darme cuenta, di un paso afuera del tren. Ahí me quedé. Miré hacia un lado y hacia otro, luego miré a la niña. Ya habían pasado más de 10 minutos. Arriba, en la boletería, había algún movimiento. Me acerqué a observar. Primero noté que no estaban admitiendo más pasajeros en el andén. Un cliente-pasajero gritaba que lo dejaran cargar su tarjeta para tomar una micro, en la superficie. Algunos otros pasajeros del tren salieron, también, al andén, y vi que un grupo de ellos trataba de comunicarse directamente con el maquinista.
Cuando llegué ahí, vi dentro de la cabina a un sujeto nervioso, de no más de 25 años. Hablaba con alguien por radio y se negaba a abrir la puerta o la ventana. Se estaba formando un griterío cuando un personaje del tumulto llamó al silencio y apoyó un oído en el vidrio que nos separaba de la información. Dijo que desde el walkie-talkie le decían al maquinista que no hiciera nada.
Nos mirábamos interrogantes cuando el mismo maquinista levantó el micrófono de los altavoces del tren y dijo:
-señores pasajeros, nos mantendremos detenidos en la estación durante algunos minutos. Les rogamos mantener la calma.
A varias alturas del larguísimo tren empezaron a retirarse grupos de pasajeros. La noticia corrió rápidamente por todo el tren. Las redes sociales indicaban -y algunos usuarios oficiaron de medio de comunicación para con los demás pasajeros- que ya habían desalojado varias estaciones de las líneas 1 y 5, que el colapso era general. En tumulto, la gente empezó a salir del tren, a subir las escaleras. En medio, vi a la niña: iba sentaba en los hombros del papá, mientras su madre dirigía las maniobras familiares. A medio pasillo entre la boletería y la salida, estaban entregando boletos, por las molestias. Algún pasajero gritó:
-por qué chucha no avisan abajo, nos tuvieron 20 minutos parados como hueones !!
Arriba, en la Alameda, el panorama no era mejor. En todas direcciones pasaban micros absolutamente repletas. Asimismo, taxis y colectivos llenos de pasajeros subían por Matucana o doblaban por Ecuador. El paradero del transantiago estaba absolutamente colapsado y parecían estar formándose peleas. Era viernes, ya estaba oscuro, y, de la nada, se formaron grupos de personas, dispuestas a caminar juntas, por ejemplo, hacia alguna comuna. Sucedía espontáneamente, de forma dispersa, radicular. Las micros pasaban repletas y era ridículo pensar en subirse a una. Paraban a dejar pasajeros, pero lejos de los paraderos. Pocas cuadras más allá vi cómo, en una de esas paradas, la micro era asaltada por una treintena de personas tratando de subir.
En obispo umaña con Alameda, un grupo de evangélicos aseguraba que el eterno nos estaba castigando por nuestros pecados. Más allá, la Catedral Evangélica había dispuesto a una treintena de cantantes en las escalinatas del edificio. También mantenían la teoría del castigo divino.
Al llegar al terminal el caos era notable. Miles de personas caminaban por la Alameda, especialmente hacia el poniente. El tráfico era notablemente superior al habitual, las veredas congestionadas al máximo, sin por eso cerrar el comercio, aunque muchos vendedores ambulantes eran pasados a llevar. Los grupos caminaban por las veredas, mientras las calles ebullían de autos. Era viernes, en invierno, siete y veinte de la noche. Espontáneos líderes gritaban:
-acá vamos pa Pudahuel caminando, vamos pa San Pablo !!
y algunas señoras se unían, o jóvenes, y trataban de mantener una unidad en medio del tumulto, cosa difícil, incluso innecesaria. También: vi camionetas y camioncitos regalando transporte. También: grupos de delincuentes que eran transportados al mismo tiempo que intimidaban al conductor. Incluso: falsos líderes que incautaban ancianas para robarles. Una cuadra más allá del terminal, en general velásquez, habían un choque, con carabineros y bomberos a la vista.
Todo eso vi. Probablemente más cosas, pero ahora no las recuerdo.
Dentro del terminal el panorama era razonable. Había cierto ambiente de agitación, pero no colapso. Los buses a Machalí estaban saliendo de manera puntual, aunque habían tacos en las autopistas, según se rumoreaba. Lo que vimos fueron grupos de personas caminando, e importantes atochamientos en las calles, aunque no en la autopista. El viaje a Machalí fue relativamente normal. La Tascam llegó intacta.
Esa es mi historia del día del Gran Colapso del Transporte Público Metropolitano. Dejo a continuación algunos recortes de prensa.
Sábado 6 de septiembre
METRO CONFIRMA: 100% DE ESTACIONES FUERON EVACUADAS
El día de hoy metro dio a conocer un informe donde admite que hubo errores en los métodos que se utilizaron para evacuar
TODAVÍA NO HAY RESPUESTA POR COLAPSO EN METRO
Desde la empresa se indicó que se están haciendo las investigaciones pertinentes y que pronto darán a conocer la fecha de reposición de servicios
LOS CARIBEÑOS QUE SE HICIERON FAMOSOS EN LAS CONDES
Transportaron gratis a más de 200 personas
720 ACCIDENTES DE TRÁNSITO EN NOCHE DEL COLAPSO
Empresa metro todavía no entrega fecha de reposición de servicios
HASTA 6 HORAS CAMINANDO
Usuarios aseguran que pasadas las 12 de la noche buses seguían pasando llenos
LA GRAN CAMINATA DE PAJARITOS
Carabineros cifró entre 60 y 110mil los maipucinos que llegaron caminando a sus hogares
DELINCUENTES COBRABAN "PEAJE" EN AVENIDA GRECIA
Asaltaban a los usuarios que caminaban haciendo la ruta de la línea 4
MILES DE TRABAJADORES DURMIERON EN SUS OFICINAS
Municipalidad de Providencia cifró el número en "varios miles"
COMERCIANTES, LOS MÁS CONTENTOS CON EL COLAPSO
En comunas como Estación Central y Santiago Centro, las ventas crecieron más de 100%
LA HISTORIA DEL TAXISTA BORRACHO QUE BAJÓ LA ESCALERA EN METRO ECUADOR
El accidente dejó un muerto y una veintena de heridos. Testigos aseguran que chófer había sido fiscalizado por carabineros, pero dejado en libertad. El automóvil bajó la escalera y se detuvo a metros de la boletería, en plena evacuación de la estación.
Domingo 7 de septiembre
MINISTERIO DEL INTERIOR INTERPONE QUERELLA CONTRA QUIENES RESULTEN RESPONSABLES POR COLAPSO EN METRO
A un día del colapso, la cartera de peñailillo entregó antecedentes "reservados" al ministerio público
MAÑANA LUNES: METRO NO ABRIRÁ SUS ESTACIONES
Colapso se mantiene y ya se habla de un "lunes negro"
TRANSANTIAGO LLAMA A VOLUNTARIOS PARA CONDUCIR BUSES ESTE LUNES
Frente a la persistente falla del tren subterráneo, el Administrador Financiero del Transantiago espera sacar a la calle el doble de buses que en lunes habitual, pero no tienen suficientes conductores
Lunes 8 de septiembre
BACHELET ASEGURA QUE COLAPSO SE DEBE A GESTIONES DE GOBIERNO ANTERIOR
La mandataria indicó que la mayor responsabilidad del colapso recae en empresas de mantenimiento de líneas, concecionadas durante la administración Piñera
Martes 9 de septiembre
BUSES PRIVADOS COBRAN PASAJES HASTA 10 VECES MÁS CAROS QUE EL METRO
Hasta 7000 pesos cobraron algunos buses por el recorrido Plaza de Puente Alto - Tobalaba. Muchos pasajeros lo consideraban un abuso, pero buses salían llenos
Miércoles 10 de septiembre
ESTA TARDE METRO RETOMARÍA SUS OPERACIONES HABITUALES
Después de 5 días de colapso, Metro finalmente se encuentra resolviendo las fallas y esperan abrir las estaciones a partir de las 2 de la tarde
CÁMARA DE COMERCIO DE SANTIAGO: LOS COSTOS DEL COLAPSO SON INESTIMABLES Y SUS CONSECUENCIAS AFECTARÁN A LA ECONOMÍA DURANTE AÑOS
La CCS informó que según sus proyecciones, el colapso en el metro significa la pérdida de varios miles de millones de dólares, y la desaparición de algunos miles de puestos de trabajo. Instaron al gobierno a tomar medidas para ayudar a empresas afectadas.
EL DRAMA DE TRABAJADORES QUE NO PUEDEN LLEGAR A SUS EMPLEOS
Buses repletos y congestión en todas las grandes avenidas de Santiago han marcado estos días sin Metro. Muchos trabajadores han perdido sus puestos de trabajo por no poder desplazarse hasta ellos en tres días consecutivos
30 de septiembre
POPULARIDAD DE BACHELET CAE A MÍNIMOS HISTÓRICOS
A tres semanas del llamado Gran Colapso del Transporte Público Metropolitano, encuesta adimark sitúa a la presidenta con sólo un 16% de aprobación
30 de noviembre
LA DESACELERACIÓN YA ES UN HECHO. ECONOMÍA CAYÓ 2 PUNTOS EN ÚLTIMO TRIMESTRE
Si bien se venía registrando una disminución en el crecimiento desde enero, el Gran Colapso del Transporte Público Metropolitano es clave para entender esta dura baja en la economía del país
domingo, 7 de septiembre de 2014
jueves, 4 de septiembre de 2014
breve homenaje a la cosmonáutica
- Los rusos les llaman cosmonautas porque ellos iban al universo, ¿cachai?
- Pero, Fernando...
- En cambio los gringos y europeos les dicen astronautas porque ellos sólo van hacia las estrellas
- Obvio que no, lo que unos llaman...
- Los rusos viajan al kósmos, que es el todo, ¿cachai? Todo cuanto existe.
- Si al final somos todos la misma hueá.
- No, imbécil, los gringos, o sea todos los occidentales siguen siendo tolemaicos, ¿cachai? Piensan que todo gira alrededor de la tierra. O sea, evidentemente no lo creen así desde la ciencia, saben que hay órbita planetaria alrededor del Sol, al que por lo demás temen como al demonio mismo. Pero son geocéntricos en el sentido de ser antropocéntricos
- Pero, Fernando... lo que los rusos llaman cosmos y los gringos llaman astros en el fondo es lo mismo...
- No es lo mismo. Los occidentales son protagóricos pero fachos, ¿cachai?, porque, ya, si pensai que el ser humano es la medida de todas las cosas, eso puede ser incluso plausible desde el subjetivismo contemporáneo, o sea, corresponde a decir que no hay una sola verdad, sino múltiples, una para cada individuo prácticamente. Y esa idea todavía la afirman muchas personas, no son respetables personas, claro, pero hoy por ejemplo nadie osaría decir que los planetas giran alrededor de la tierra. Y aún así, epistemológicamente, todavía lo creen...
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| valentina tereshkova, actual diputada de la duma rusa |
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| arnaldo tamayo méndez, cubano, primer americano no estadunidense en el kosmós |
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| josé lópez falcón, cubano, segundo cosmonauta de la soyuz 38 |
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| Abdul Ahad Mohmand, musulmán afgano, 8 días 20 horas y 26 minutos en el espacio total |
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| bertalan farkas, húngaro como béla tarr, primer cosmonauta esperantohablante |
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| Phạm Tuân, cosmonauta vietnamita, tripulante de la soyuz 37 (1980) |
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| zhugderdemidiyn Gurragcha, cosmonauta mongol, estadía en la estación espacial salyut 6, 124 órbitas a la tierra |
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| Dumitru Prunariu, cosmonauta rumano, tripulante de la soyuz 40 (1981) |
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| rakesh sharma, indio, soyuz t-10, 1984 |
ALTAZORES DEL MUNDO, ¡UNÍOS!
domingo, 31 de agosto de 2014
Historia con la fotografía, Primera Parte
Usa tu imaginación, de verdad, quién soy John. Olivia Newton
Jones. Buenas noches señor conductor, su cara está repartida en miles o quizás
decenas de miles de pantallas a todo lo ancho y largo de esta nacioncita, esta
republiqueta cuyos habitantes escuchan todas las noches sus cuentos y maneras y
estupideces, pero hoy voy a ser yo quien te cuente una historia, te voy a
reventar en la cara una historia, un cuentito, una cosmología completa de
inventos absurdos y mentirotas horrendas, escucha atento porque estas
conexiones son difíciles y espero que sea la última.
Ahora que eres adicto a mi voz y a mi ejemplo te cuento:
alguna fecha exacta de esta metrópoli, un militante por barrio, digamos que un
militante por cada 400 ó 500mil habitantes, a eso de la puesta de sol, una casa
cualquiera, con la puerta en la calle o con antejardín; desde dentro de la
propiedad una familia escucha un atronador toc toc en la entrada principal.
“Qué pasa? Qué pasa?” gritan desde afuera.
Uno o dos integrantes del núcleo familiar se asoman por la
ventana.
“Qué pasa? Por qué me sacaron una foto? Qué les pasa? Qué
están haciendo?” grita enfurecido un personaje de lo más normal hacia los
habitantes de la casa.
Esa familia no recuerda haber sacado ninguna foto, tratan de
dialogar pero les responde un griterío.
“Borren la foto, no me voy de aquí hasta que borren la foto,
qué les pasa !”.
Un minuto de alharaca hasta que la cosa se pone violenta. El
personaje que venía desde la calle trata de meterse a la casa, forcejea con el
jefe de hogar y con uno o dos de sus hijos o primos o cuñados, familiares en
general. A esas alturas es una pelea. En el 65% de los casos, la familia ganó,
sacó al militante a la calle y tuvieron que soportar otros 10 ó 15 minutos de
insultos. El 25% de los casos terminó con el militante dando vueltas por la
casa, registrado cajones y destruyendo cámaras fotográficas, mientras algún
habitante llamaba a la policía. Esas terminan con el militante huyendo a tiempo
antes de que se presente la ley, algunos en bicicleta, otros se iban corriendo.
En uno de los casos el militante terminó inconsciente después de un puño
perfectamente conectado en la mandíbula. Dos militantes terminaron detenidos y
fueron procesados por robo en lugar habitado: se trataron de llevar las
tarjetas de memoria o las cámaras de las casas.
La situación puntual más icónica aconteció al poniente de la
ciudad, donde el clima es más templado y el militante usaba alpargatas. Tras
irrumpir en el hogar, se enfrascó en una conversación absurda y repetitiva con
un anciano. El viejo le contestaba todas las preguntas y respondía con una
nueva pregunta, la que era contestada por el militante siempre junto a más y
más preguntas y respuestas.
“quién estaba en esa ventana?”dice el militante
“en esa ventana no había nadie, dices que te sacaron una
foto?” –dice el anciano
“me tomaron una foto desde dentro de la casa, cómo pudo
usted no darse cuenta?” -militante
“no noté nada raro, pero, ¿quién te tomó la foto?” -anciano
“alguien desde atrás de esa ventana, no fue usted?” -m
“no fui yo, pero, ¿una foto?, ¿estás seguro?” -a
y siguen conversando así por un minuto o dos, hasta que
llega la anciana que estaba en el baño, y es tan pausada que el militante no
puede simplemente gritarle en la cara, asì que espera un minuto entero a que se
siente en el sillón para proseguir el interrogatorio.
“¿entonces fue usted quien me tomó la fotografía?” -dice el
militante a la anciana
“¿qué fotografía?” –dice la anciana
“este niño dice que le sacamos una foto por la ventana” –dice
el anciano
“¿una foto?, y ¿dónde está la cámara?- dice la anciana
“¡seguramente escondida, tapada, disimulada, debajo de una
mesa, o detrás de una cama!”
con lo que empieza el militante a revisar cada rincón, abriendo
cajones y closets, primero, en las cercanías de los ancianos, lo suficientemente
cerca como para que pudieran haber tomado la fotografía y escondido la cámara, sin
resultados, empieza entonces a inventar personajes (hijos, nietos o sobrinos de
la pareja de ancianos) que se esconden en otros lugares de la casa, y busca a
esos personajes dando portazos y abriendo las cortinas, siempre pidiendo
explicaciones por la foto.
cuando vuelve al living se encuentra con la anciana metiendo
las manos a un cajón, tratando de sacar algo que habría al fondo. alucinado,
incoherente, escapándosele la inteligencia, con el cuerpo lleno de adrenalina y
el corazón latiendo a unas 150 pulsaciones por minuto, el militante decide
defenderse de la supuesta arma de fuego que iba a sacar la anciana y toma como “rehén”
al viejo.
Doblándole un brazo, sosteniéndolo por detrás, amenazando
con las manos su cuello, increpa a la anciana, la que se da vuelta con la
cámara fotográfica en la mano. El militante no sabe si seguir sosteniendo al
viejo, la anciana muestra la cámara y empieza un a emitir un ligero sollozo,
imitado rápidamente también por su señor esposo. Finalmente el viejo se deja
deslizar de los brazoz del militante y cae sentado en un sillón, encorvado,
definitivamente llorando, moralmente destruido. La anciana lo acompaña en el
sillón, le acaricia la espalda, llora con él. Con la otra mano sostiene la
cámara, se la muestra al militante, trata de entregársela.
A esas alturas, el militante no quiere seguir con el juego,
ya no le importa si alguien le sacó una foto o no, el llanto de los ancianos lo
afecta profundamente y casi quisiera llorar con ellos. Acepta la cámara sólo
pensando en liberar la mano de la anciana. Observa cómo los dos viejos se
abrazan mutuamente y, casi por instinto, enciende la cámara y aprieta el botón
play, para revisar las fotos.
Cuál fue su sorpresa al verse a sí mismo en la última
imagen, caminando por la calle, justo afuera de la casa de los ancianos, que
lloran y se abrazan.
“¡¿Qué significa esto?!, ¡¿Por qué hay una foto mía aquí?!”.
Sólo la anciana levanta la vista. El viejo no puede parar de
llorar.
Historia con María, Rosa, Canela y la deepweb, Primera Parte
Más o menos a finales de 2014, varios grupos de Facebook,
como “La Gratiferia”, “Yo Tengo…! Alguien tiene…?” y “Te lo Cambio” convocaron
a una reunión metropolitana de adversarios del dinero y del trabajo, para
levantar una coordinación en torno al trueque. La reunión se hizo la mañana de
un caluroso domingo de noviembre en la junta de vecinos Villa O’Higgins, comuna
de Estación Central (mismo espacio en el que se venía realizando la Feria del
Libro Anarquista), y contó con la presencia de más de 70 representantes de
distintas organizaciones.
Mi amiga Rosa y yo participamos de esas asambleas con la
idea de convencer a los cabros de que pasáramos de la ciudadanía simpaticona a
la organización de economía paralela, que hiciéramos un verdadero esfuerzo por
echar abajo el modelo económico capitalista, por autosustentar nuestras
economías personales o familiares, aunque sea a pequeña escala, empezar por
algo, hacer el esfuerzo.
Nosotros obviamente teníamos intereses puestos en la
orgánica de esa coordinación. Estuvimos tratando de convencer a la asamblea de
que se eliminara una norma que se usaba mucho en internet, que prohibía
expresamente el trueque de productos “ilegales”. Nuestra propuesta era cambiar
esa palabra por “ilegítimos”, y así prohibir armas, drogas de alto impacto y
pornografía infantil, pero permitir transacciones de productos como:
medicamentos con receta médica, drogas de paz, reventa de entradas, incluso
productos ilegales importados (como frutas exóticas) o materiales de
resistencia.
Había un grupo de truequeros de La Florida que apoyaba
nuestra idea, pero mucho más se apoyaba la idea de eso sería dar un paso hacia
la delincuencia. Los cabros con más cara de dirigentes eran ciudadanos con
escaso nivel de fuego, y los cabros con cara de nivel de fuego eran pocos y
estaban disgregados. Finalmente algunos piños de la asamblea armaron un nuevo
grupo de Facebook, con un nombre realmente ingenioso, pero que no tenía buenas
expectativas para diferenciarse de tantos otros grupos, sería uno más.
Con la Rosa fuimos a buscarle conversa a los truequeros
floridanos y encontramos a la María, amiga de una amiga, que estaba indignada
comentado que los cabros de la “Gratiferia” tienen pura cara de nueva mayoría y
de concertación, de fundación, de ong, que se pasa sus grupitos de Facebook por
la ésta, y que nos organizáramos mejor por la deepweb.
Historia con José y el autoabastecimiento, Primera parte
Antes de entrar de lleno en la historia que hasta el
día de hoy me une con José, quisiera comentar algunos detalles de lo que estaba
sido mi vida hasta entonces. Tenía 27 años y había estudiado una carrera de
mierda. El sueldo apenas alcanzaba para un arriendo un Ñuñoa, compartiendo el
depto. con distintos amigos a lo largo de los años. En esa época lo compartía
con un amigo gay, que era también era
cantante y sacaba vídeos por youtube. Vivíamos en el primer piso de un perfecto
edificio de sólo 4 pisos.
Cuando no estaba en el encierro del trabajo, la vida no
parecía ser tan mala. Reuniones periódicas con varios grupos de amigos, viajes
a Talca a visitar a mi familia, alguna que otra droga al mes, jugar con la
gata, reírse, pasarlo bien. Alguna vez, hace años, había intentado sembrar
marihuana pero la planta no sobrevivió, no supe por qué. Ese año, cuando empezó
a hacer un poco de calor, con mi amigo plantamos unas cuantas semillas.
Varias veces germinaron y murieron recién germinadas,
excepto una que parecía estar afirmándose. Pasaron una o dos semanas en que no
nos resultaba el asunto, aunque parecía no importarnos demasiado. Uno de esos
días llegó mi amigo con un panfleto que había encontrado en la puerta del
edificio. Decía:
TALLER DE HUERTO PARA ÑUÑOÍNOS DE DEPARTAMENTO
ESTIMADOS. LA SEGURIDAD ALIMENTARIA ES ASUNTO DE IMPORTANCIA VITAL EN DECENAS DE SOCIEDADES ALREDEDOR DEL GLOBO. LAS SOCIEDADES MÁS NEOLIBERALES HAN HECHO CREER QUE LA INDUSTRIA ALIMENTICIA PODRÁ SUPLIR “PARA SIEMPRE” LAS NECESIDADES DE “TODOS LOS HABITANTES” DE ESTE PAÍS, PERO SUS MENTIRAS HAN QUEDADO AL DESCUBIERTO. PRODUCTOS LLENOS DE COLORANTES, CONSERVANTES, PESTICIDAS, FERTILIZANTES ARTIFICIALES, ULTRA PROCESADOS Y ESPECIALMENTE DISEÑADOS PARA CONTAMINAR NUESTRO CUERPO, PARA GENERAR ADICTOS, PARA AUMENTAR SIN CRITERIO NI NORMA LOS PRECIOS. ESO ES LO ÚNICO QUE NOS HA ENTREGADO LA INDUSTRIA CAPITALISTA DEL ALIMENTO. PRECIOS IMPAGABLES Y PRODUCTOS CHATARRA.
HA LLEGADO EL MOMENTO DE ACTUAR Y DE AUTOABASTECERCE, LA HORA DEL AUTOSUSTENTO, LA DÉCADA EN QUE MILLONES DE NOSOTROS DIREMOS NO A LA MACROINDUSTRIA. EL AUTOABASTECIMIENTO DE ALIMENTOS Y LA AUTOSUSTENTACIÓN FINANCIERA SERÁN CLAVES EN LA DESTRUCCIÓN DE LA CONSTRUCCIÓN CAPITALISTA Y LA INSTALACIÓN DE UNA SOCIEDAD SOLIDARIA Y SOCIALISTA.
COMO ORGANIZACIÓN HEMOS DECIDIDO APOYAR EL PROCESO DE MASAS DE EDUCACIÓN EN AUTOABASTECIMIENTO, OFRECIENDO ESTE TALLER EN EL QUE PODRÁS APRENDER A CULTIVAR VARIAS HORTALIZAS, TAMBIÉN FLORES, EN UN PROCESO AMPLIO DE CONOCIMIENTO PERSONAL, DE COMUNIDAD, DURANTE TODA UNA TEMPORADA DE SIEMBRA.
EL TALLER COMENZARÁ EL PRÓXIMO DOMINGO 21 DE SEPTIEMBRE Y SE REALIZARÁ UNA CLASE AL MES, ENTRE SEPTIEMBRE Y ABRIL. CON 9 CLASES EN TOTAL. CADA CLASE DURARÁ ENTRE 6 Y 9 HORAS, Y SE REALIZARÁN EN LAS CASAS DE LOS INSCRITOS.
EL OBJETIVO DEL CURSO ES INSTALAR UN HUERTO EN LA CASA DE CADA UNO DE LOS PARTICIPANTES, Y COSECHAR DE CADA HUERTO. SE TRATA DE UN SEGUIMIENTO COMPLETO A TODOS LOS PROCESOS POR LOS QUE PUEDE PASAR UN PRINCIPIANTE. UNA ASESORÍA A LARGO PLAZO.
ESTE TALLER LO DIRIGIRÁ FÉNIX DOMÍNGUEZ, RECONOCIDO DIRIGENTE DE HUERTOS VECINALES DEL SECTOR NORTE DE LA COMUNA DE MACUL. TAMBIÉN CONTAREMOS CON LA PRESENCIA DE OSVALDO CALANDRE, JARDINERO NUÑOÍNO QUE POR MÁS DE 30 AÑOS A CIUDADO JARDINES, VIVEROS Y HUERTOS EN LAS COMUNAS DE ÑUÑOA Y LA REINA.
INSCRIPCIONES AL MAIL XXX@XXX.XXX
lunes, 25 de agosto de 2014
Brasero en la ARCIS
Llego atrasada a la prueba pero el profe también llego
atrasado y varios más ya que llueve a cantaros en una ciudad que por lo general
no llueve mucho, así que estamos todos muy incomodos, mojados y preocupados por
esta prueba escrita, que como la lluvia, no es muy común.
Saco mis textos de la mochila, me doy cuenta que están
completamente mojados y dejo una pequeña
posa al lado de mi asiento, le doy pena al profe y me dice que a el también se
le mojaron las cosas, como la noche anterior estaba leyendo para la prueba, me
quede con las ganas de leer todos mis
otros libros que son mucho más interesantes que la wea que me mandaron a leer asi
que me traje un par que ahora estilan y dejo una posa un poco más grande al
lado de mi asiento. Fue bastante triste lo de los textos porque uno de ellos me
lo imprimió el David y le salió 4 lucas, 4 lucas mojadas que ni siquiera el
destacador aguanto el agua y ya no se que destaque.
Escribo.
Salgo de la sala y me meto a la otra sala donde tenemos
el taller, todos nos sentamos en ese
sillón que encontraron botado en ese hermoso cerro de basura de al menos 4
metros que hay en la u. Nos sentamos ahí, muchos, bien pegaditos porque hace
mucho frio, la Camila nos cuenta que fue a la universidad portales y que estaba
impactada de lo universidad que es, hay confort en el baño y otro papel para
secarte las manos. Acá no tenemos calefacción en ninguna de las salas y la wea
de arancel es el mismo, así que a mí se me ocurre que hay que hacer un brasero.
10 minutos más tarde el Kenji llega con la tapa de un calefont y un cañon más o
menos grande, salto de felicidad
mientras mis compañeras se van a sus tibios hogares a ver la nieve caer, allá,
cerca del cerro, mientras yo y la Giovana vamos a buscar carbón a su casa que
queda justo detrás de la u, acá, en el centro de Santiago.
Empiezo metiendo el
carbón y un poco de diario que me regalo el Rata más un poco de hojas del
trabajo del Amaro, q es un cerro de ramas que ha ido trayendo desde que
iniciamos el año, también la Giovana mete un palo de madera que según ella es
de la Camila pero estoy segura que era del Nataniel, que está haciendo una estructura de madera justo al
lado de mi brasero, a ratos pensaba, estoy haciendo fuego dentro de una sala
entre los palos del Nataniel, los ácidos para quemar metales del Diego y el
cerro de ramas del Amaro, pero las ganas de tener calorcito mientras trabajo
anula mis precauciones.
Comienza el fuego y mi pequeño e improvisado brasero se
convierte en un fogón y el humo inunda la sala, ya no se ve nada y nos cuesta
un poco ver y respirar así que abortamos misión y empiezo a apagarlo con agua,
cosa que genera más humo. Mientras lo apagamos, pensamos, mierda en cualquier
momento va a llegar el Matus a paquearnos, pero a pesar de que hicimos este
show por aproximadamente 1 hora no pasó nada, ni siquiera alguien se percató
que en la u había olor a quemado, ni de que una humarada salía sospechosamente
desde las ventadas del taller de borde.
Me dispongo a seguir trabajando en mis cosas, cuando se
asoma el Paladin, un weon que la semana pasada encontré en el taller
paquetiando pitos y yo, entre volá y asustada empece a meterle conversa y a
tratar de sacarlo de ahí, (no me regalo pitos pero si condones, fue una
situación rara que nunca entendí bien) El asunto es que el Paladin aparece y me
empieza a echar las parás con que soy una hocicona y ando puro hociconiando y
que pá y yo le digo que wea si está es mi sala y yo hago lo que quiero y da las
gracias que trato de diler y no de ladrón, porque ya nos entraron a robar (nos
reventaron el candado y a mi me sacaron un dremel entre otras cosas) ,entre
risa y risa el paladin se va y yo muy enojada sigo trabajando, así que voy a buscar herramientas a la otra sala,
pero nadie tiene, en cambio, me regalan un vaso de vino y las siguientes horas me
la paso trabajando tomando vinito, evidentemente se me termina y le digo al
rata que tengo 500 pesos, al rato estamos
todos en mi sala, ya sin humo, tomando vino y ayudando a la nicol para su
entrega de mañana, hablamos de matrices, matrices conceptuales y matrices
físicas, las copias, el grabado, y las operaciones de producción,
conversaciones que cualquier estudiante de arte emite en su corta estadía por
una carrera como esta pero la prueba de hoy, Theodor Adorno nos incita a quemar lo todo, a quemar
la industria cultural que aborrece, a
quemar los estadios brasileños receptores del mundial 2014, pero yo, yo solo quería
hacer un brasero.
Loxosceles laeta
Los cabros entraron en la sala del director con la esperanza de encontrar algo para inculparlo, de acusarlo, de descubrirlo, de castigarlo.
Pero, ¿qué podría ser lo suficientemente grave, contra el intachable director del Liceo Mirista Islámico de Providencia?
Revisaron los cajones mientras prendían un paraguas con una antorcha. Buscaron en los papeles, por si encontraran algo. Después de media hora de emparaguada búsqueda infructuosa (estimación incalculable realmente para quien lucidamente mida el tiempo sin aparatos auxiliares) el Pifia grita: -¡Este conchesumadre escribe en clave!
Entonces se ponen a leer los textos (en árabe y en español) con distintos lenguajes rompe-códigos (materia básica en el LiMI). Para inspirarse los cabros armarían un segundo paraguas, esta vez lo patearon con una araña que encontraron sacando libros de la estantería de arriba de los versos para Miguel Enríquez.
¡Ojalá sea de rincón! -gritó el Molécula.
¡Pa que quedemos terrible locos, terrible locos! acota con sabiduría el Guaguín.
Aprovechando la araña utilizaron el sistema octofilmético de desencriptación logrando descifrar el siguiente mensaje:
"Sin Razón, ni nombre
Incólume dentro del Peyote
Bailan calacas que gritan a fuego por la noche espantada
maquinas de cocer tatuando signos sacros"
¡Lo pillamos! -grita pletórico el Pifia. Entonces el Caca apaga la antorcha y ladrando escribe el mensaje sobre la bandera tradicional Libia que corona la Oficina.
Nadie entendió cómo un par de años después el Guaguín, el Pifia, el Molécula, el Piola y el Caca se graduaron con la mención honrosa Pueblo-Fusil y recibieron de la mismísima mano del director la Fértil Media Luna de plata.
Pero, ¿qué podría ser lo suficientemente grave, contra el intachable director del Liceo Mirista Islámico de Providencia?
Revisaron los cajones mientras prendían un paraguas con una antorcha. Buscaron en los papeles, por si encontraran algo. Después de media hora de emparaguada búsqueda infructuosa (estimación incalculable realmente para quien lucidamente mida el tiempo sin aparatos auxiliares) el Pifia grita: -¡Este conchesumadre escribe en clave!
Entonces se ponen a leer los textos (en árabe y en español) con distintos lenguajes rompe-códigos (materia básica en el LiMI). Para inspirarse los cabros armarían un segundo paraguas, esta vez lo patearon con una araña que encontraron sacando libros de la estantería de arriba de los versos para Miguel Enríquez.
¡Ojalá sea de rincón! -gritó el Molécula.
¡Pa que quedemos terrible locos, terrible locos! acota con sabiduría el Guaguín.
Aprovechando la araña utilizaron el sistema octofilmético de desencriptación logrando descifrar el siguiente mensaje:
"Sin Razón, ni nombre
Incólume dentro del Peyote
Bailan calacas que gritan a fuego por la noche espantada
maquinas de cocer tatuando signos sacros"
¡Lo pillamos! -grita pletórico el Pifia. Entonces el Caca apaga la antorcha y ladrando escribe el mensaje sobre la bandera tradicional Libia que corona la Oficina.
Nadie entendió cómo un par de años después el Guaguín, el Pifia, el Molécula, el Piola y el Caca se graduaron con la mención honrosa Pueblo-Fusil y recibieron de la mismísima mano del director la Fértil Media Luna de plata.
martes, 19 de agosto de 2014
seis conjuntos vacíos
¿qué le puede decir un hombre antipatriarcal a una mujer machista?
¿en qué idioma el académico winka le habla de biopolítica al preso mapuche en huelga de hambre?
"¿cuánto es demasiado?" le pregunta su madre al narcotraficante
"cuando pagues la primera cuota del crédito universitario, ahí hablamos" me dijo un joven periodista, orgullosamente endeudado con la banca, en las afueras de un conocido bar del centro de santiago
¿hay algo más terrible que criar a un niño en un departamento de 24 metros cuadrados?
¿de qué color es el silencio? le pregunta raúl ruiz a tarkovski en el séptimo círculo del cielo
martes, 5 de agosto de 2014
publicación en el muro de clar anima les
guatona esta historia reza así:
estaba este sábado en la comuna de algarrobo observando aves en una pingüinera -donde no vi ningún pingüino pero había pilpilenes y guanayes- cuando de pronto cacho que estaba a punto de anochecer y decido que no puedo ser tan mal agradecido y que mi deber era asistir a tu fiesta de cumpleaños. así que caminé hasta el centro de algarrobo y tomé una micro a la comuna de el quisco, sector de punta de tralca, donde le informé a mi mamá que me iba a ir a santiago porque tenía tonto carrete en ñuñoa. así que tomamos once y salí a la carretera a las 19:40, aprox. la micro se demoró como 30 mins en pasar y finalmente tomé el translitoral hacia el puerto de san antonio, al que llegué a eso de las 21. unos pacos me indicaron de forma errónea la ubicación del terminal de buses y estuve vagando sin rumbo aparente por la ciudad-puerto durante como media hora. finalmente a las 21:40 aprox llegué al terminal de buses, donde me informaron que el último bus salía a las 21:20, y que no había ninguna posibilidad de viajar. filo entonces, me devuelvo a punta de tralca, me dije. estuve un rato parado donde salen los colectivos, pero no pasó ninguno. eran pasadas las 22. fui entonces a donde paran las micros y vi una, pero estaba con la puerta cerrada y el chófer me informó que ya no salían micros al litoral de los poetas. entonces me acerqué a unos pacos, que me dijeron que siguiera esperando ahí mismo por donde no pasaba nada. a eso de las 22:30 le pregunté a la locataria de una taberna si estaba en el lugar correcto para ir a el quisco, y me dijo que no, que a esa hora es imposible, que podría pedirle a algún colectivero que me llevara a la carretera y tratara de hacer parar algún bus que viniera desde santiago. a esas alturas ya estaba cotizando con la vista las residenciales del sector, pero me acordaba de ese cabro que unos colectiveros-delincuentes lanzaron por un barranco y otros asesinatos que he atestiguado vía noticiarios de televisión en san antonio. grupos de alcohólicos sin casa se estaban empezando a reunir en el sector cuando la locataria tabernera me indica un colectivo detenido como a una cuadra, "ese, ese, ese tal vez vaya para allá". otra persona escuchó a esta mujer y salimos en carrera hacia el colectivo. cuando nos faltaba media cuadra para llegar (de verdad: iba corriendo) el colectivo enciende motor y avanza, corrimos más y, vía chiflidos, el otro corredor logró que el colectivero se detuviera. cuando nos subimos nos dijo que iba camino a algarrobo a mover gente hacia las discotecas del sector, que iba a hacer ese recorrido y no este, o sea, diciendo que lo encontramos de pura casualidad, que estaba parado ahí esperando a un amigo, quien momentos después se subió y contó que trabajando una micro entre cartagena y las cruces había recaudado 87 lucas en 8 horas, de las cuales 17 le correspondían a él, muy poca plata, pero le había salido una pega en casablanca y se iba a ir para allá.
eso poh cami, que conste que traté de ir a tu cumpleaños.
estaba este sábado en la comuna de algarrobo observando aves en una pingüinera -donde no vi ningún pingüino pero había pilpilenes y guanayes- cuando de pronto cacho que estaba a punto de anochecer y decido que no puedo ser tan mal agradecido y que mi deber era asistir a tu fiesta de cumpleaños. así que caminé hasta el centro de algarrobo y tomé una micro a la comuna de el quisco, sector de punta de tralca, donde le informé a mi mamá que me iba a ir a santiago porque tenía tonto carrete en ñuñoa. así que tomamos once y salí a la carretera a las 19:40, aprox. la micro se demoró como 30 mins en pasar y finalmente tomé el translitoral hacia el puerto de san antonio, al que llegué a eso de las 21. unos pacos me indicaron de forma errónea la ubicación del terminal de buses y estuve vagando sin rumbo aparente por la ciudad-puerto durante como media hora. finalmente a las 21:40 aprox llegué al terminal de buses, donde me informaron que el último bus salía a las 21:20, y que no había ninguna posibilidad de viajar. filo entonces, me devuelvo a punta de tralca, me dije. estuve un rato parado donde salen los colectivos, pero no pasó ninguno. eran pasadas las 22. fui entonces a donde paran las micros y vi una, pero estaba con la puerta cerrada y el chófer me informó que ya no salían micros al litoral de los poetas. entonces me acerqué a unos pacos, que me dijeron que siguiera esperando ahí mismo por donde no pasaba nada. a eso de las 22:30 le pregunté a la locataria de una taberna si estaba en el lugar correcto para ir a el quisco, y me dijo que no, que a esa hora es imposible, que podría pedirle a algún colectivero que me llevara a la carretera y tratara de hacer parar algún bus que viniera desde santiago. a esas alturas ya estaba cotizando con la vista las residenciales del sector, pero me acordaba de ese cabro que unos colectiveros-delincuentes lanzaron por un barranco y otros asesinatos que he atestiguado vía noticiarios de televisión en san antonio. grupos de alcohólicos sin casa se estaban empezando a reunir en el sector cuando la locataria tabernera me indica un colectivo detenido como a una cuadra, "ese, ese, ese tal vez vaya para allá". otra persona escuchó a esta mujer y salimos en carrera hacia el colectivo. cuando nos faltaba media cuadra para llegar (de verdad: iba corriendo) el colectivo enciende motor y avanza, corrimos más y, vía chiflidos, el otro corredor logró que el colectivero se detuviera. cuando nos subimos nos dijo que iba camino a algarrobo a mover gente hacia las discotecas del sector, que iba a hacer ese recorrido y no este, o sea, diciendo que lo encontramos de pura casualidad, que estaba parado ahí esperando a un amigo, quien momentos después se subió y contó que trabajando una micro entre cartagena y las cruces había recaudado 87 lucas en 8 horas, de las cuales 17 le correspondían a él, muy poca plata, pero le había salido una pega en casablanca y se iba a ir para allá.
eso poh cami, que conste que traté de ir a tu cumpleaños.
Historia con Canela. Entrega A
Íbamos a estar el fin de semana largo en la playa y con la Canela íbamos a aprovechar de quedarnos una semana entera más.
Yo hubiera querido avisarle a toda mi clientela que me iba a ausentar por una semana entera, si al final los cabros la mayoría son mis amigos, y creo ser lo suficientemente respetuoso con ellos durante todos los demás procesos anuales de compraventa, pero viré no más poh, filo, igual conectándome a las redes por si acaso, atento al teléfono, etcétera.
El Mota nos recibió en la casa de su tía en la playa de San Sebastián, pleno Litoral de los Poetas. El trato era el siguiente: podíamos pernoctar en la cabañita del fondo por 25 Lucas la noche, o bien podíamos hacer trabajos para la señora, a razón de una hora de trabajo por noche pernoctada. Ese día estuvimos con la Canela y el Mota desmalezando todo un lado del terreno; la tía es vieja pa ayudar, pero supervisó todo el trabajo contándonos chistes cortos y llevándonos jugo y acercando las bolsas vacías.
A esa hora me llamó el sandy, quería 40 lucas. Le dije hermano estoy en la playa, tengo tu encargo, si te animai a venir, te los paso, niun atao. No quedamos en nada.
Ese día en la noche el Mota nos introdujo en la bohemia sansebastina, en la que se contaban dos bares de mala muerte -a la altura del 164 de avenida costanera del mar-, y un trozo de playa que había en la vereda del frente, con grupos de gente por todos lados. La Canela dijo que tenía frío, así que nos metimos a uno de los "restaurants" y pedimos una cerveza. Al ratito el Mota sale del local y vuelve un minuto después con 10lucas en la mano. Dijo querer operar como soldado por el findesemana,
Poco rato después apareció Erik, que era amigo de la infancia del Mota, ahí en San Sebastián. Erik era vecino de la tía del Mota también. Salimos con Erik a la playa y fuimos presentados ante varios grupos de gentes, con algunos compartimos y, no supe cómo, Erik hizo varias manos que fueron administradas vía Canela (ella andaba con la mochila). Yo supe de eso en la noche, cuando con nos acostamos con la flaca en la cabaña y dejamos que se nos desparramararan los cuerpos en la cama.
Al día siguiente la misión era hacer un hoyo en el suelo. La tía nos dijo que quería el hoyo más grande que pudiéramos hacer en una hora. Dividimos el trabajo: el Mota con una picota rompía la tierra, yo iba sacando con una pala, y la Canela se llevaba la tierra en carretilla. Una hora entera. Un nuevo hoyo para compost.
Justo que terminamos y me llama el sandy desde el centro de San Antonio, con 60 Lucas en la mano. Eran las 12 del día y la Canela se quedó durmiendo. Con el Mota nos fuimos en micro y nos metimos a una shopería donde estaba el sandy tomando shops con tres amigos suyos. Se desubicó el sandy porque me puso en situación de evidencia frente a sus amigos, que para mí son desconocidos. Me pasó las 60 Lucas en la mano, como para que les entregara los paquetes arriba de la mesa, con demasiado descaro. Pa pasarla piola hice esa ridícula finta de que "mi amigo, el dealer" me lo pasó todo junto y le entregué una bolsa más o menos por debajo de la mesa. El sandy reaccionó bien de ahí en adelante pero lo bloqueé al tiro de todos lados. Nunca más le vendo a ese weón.
De vuelta nos fuimos en colectivo y compramos un trozo de asiento y un pimiento morrón rojo y llegando a la casa fui a despertar a la Canela y empezamos a hacer un asao. La tía del Mota y la Canela se reconocieron la una a la otra como feministas y estuvieron conversando un recorrido histórico por el arte feminista -creo- donde opinaban acerca de las decisiones y errores en la vida de mujeres como Frida Kahlo o Simone de Beauvoir.
En eso llaman desde la calle y venía Erik con su mujer, Rosa. Dijeron que habían visto que estábamos haciendo un asao en el patio, así que en vez de cocinar vinieron con unos choripanes pa poner en la parrilla. Buena onda.
Corta: ese tal Erik me preguntó si podía venderle 200 lucas. Como no le di una respuesta convincente, me ofreció que lo pensara y que lo conversáramos más tarde, o al día siguiente. Luego veo que Rosa está enrolando uno con la tía del Mota, y era pura hojita no más pero fumamos todos.
Ese día en la noche la Canela me decía: así que en San Sebastián todos fuman, y esperábamos que algún ave nocturna pasara cerca de la ventana. Ninguna. Ahí decidimos hacerle la mano al Erik a condición de que nos facilitara un auto.
Al día siguiente teníamos que limpiar los vidrios de las ventanas en la casa. Todos los que alcanzáramos en una hora. La tía nos acercaba el limpia vidrios y varios utensilios ad-hok que iba yendo a buscar uno por uno: parecía tenerlos desparramados por toda la casa. 10 minutos antes de terminar me pasó 5lucas y me mandó al almacén a comprar artículos de aseo (cosas pesadas que a ella le cuesta transportar, como cloro y detergente), y 5 kilos de harina.
Cuando volví, la tía le contaba al Mota y a la Canela historias acerca del Instituto Pedagógico en los años 70. La tía se subía a las micros con una amiga, cantaban La Internacional, vociferaban que "La Revolución del Pueblo la Financia el Pueblo", y recolectaban limosna para financiar la campaña de Allende.
En eso el Mota me pide que lo acompañe a la cabañita y me dice que el Erik está presionando. Le propongo lo del auto y el Mota llama y en 20 minutos el Erik tenía un auto estacionado en la calle y partimos con la Canela. El Mota tenía que volver a Santiago y también se subió al auto y lo dejamos en Estación Central. En menos de 5 horas habíamos vuelto a San Sebastián. Ahí se empezó a ir todo a la mierda.
Primero llegamos donde la tía del Mota. No estaba, o no abrió la puerta. Estuvimos un buen rato golpeando.
Después fuimos, a pie, a buscar al Erik, a una cuadra. Nos atendió, por la reja, una señora que podría ser su mamá, que dijo que no estaba, que no sabía dónde andaría; pesada, prepotente la señora.
Fuimos al "centro" y nos metimos con la Canela a una feria artesanal. Estuvimos jugando StreetFighter y nos compramos un jugo de piña. Por ahí miro hacia la calle y veo a uno de los amigos del sandy, que me mira y me hace un gesto, como para que lo siga. No le digo nada a la Canela.
Salgo a la calle y lo veo a media cuadra, mirándome. Mientras me acerco voy reconociendo más caras, las de Erik y Rosa. Los tres me miran fijo mientras me acerco. Luego empiezan a caminar y se meten por una calle lateral. Leves gestos amenazantes me obligaban a seguir avanzando hacia ellos.
Caminamos casi toda la cuadra. Yo, unos 15 metros detrás de ellos, recibía amenazas visuales cada 3 ó 4 pasos. En eso Erik se da vuelta y me indica que mire hacia atrás. La visión me entrega el peor de los escenarios posibles: la Canela viene -muy digna y muy hermosa- acompaña de un desconocido.
Pienso que, claro, esto es una mexicana, lo que tengo que hacer es entregar todo y hacerles caso en todo. Erik me toca el hombro y me entrega un papelito. La Canela viene llegando. Quieren que los dos miremos el papelito. Lo abro y leemos: Las Madreselvas 3129, Macul. La dirección de mi casa.
Yo hubiera querido avisarle a toda mi clientela que me iba a ausentar por una semana entera, si al final los cabros la mayoría son mis amigos, y creo ser lo suficientemente respetuoso con ellos durante todos los demás procesos anuales de compraventa, pero viré no más poh, filo, igual conectándome a las redes por si acaso, atento al teléfono, etcétera.
El Mota nos recibió en la casa de su tía en la playa de San Sebastián, pleno Litoral de los Poetas. El trato era el siguiente: podíamos pernoctar en la cabañita del fondo por 25 Lucas la noche, o bien podíamos hacer trabajos para la señora, a razón de una hora de trabajo por noche pernoctada. Ese día estuvimos con la Canela y el Mota desmalezando todo un lado del terreno; la tía es vieja pa ayudar, pero supervisó todo el trabajo contándonos chistes cortos y llevándonos jugo y acercando las bolsas vacías.
A esa hora me llamó el sandy, quería 40 lucas. Le dije hermano estoy en la playa, tengo tu encargo, si te animai a venir, te los paso, niun atao. No quedamos en nada.
Ese día en la noche el Mota nos introdujo en la bohemia sansebastina, en la que se contaban dos bares de mala muerte -a la altura del 164 de avenida costanera del mar-, y un trozo de playa que había en la vereda del frente, con grupos de gente por todos lados. La Canela dijo que tenía frío, así que nos metimos a uno de los "restaurants" y pedimos una cerveza. Al ratito el Mota sale del local y vuelve un minuto después con 10lucas en la mano. Dijo querer operar como soldado por el findesemana,
Poco rato después apareció Erik, que era amigo de la infancia del Mota, ahí en San Sebastián. Erik era vecino de la tía del Mota también. Salimos con Erik a la playa y fuimos presentados ante varios grupos de gentes, con algunos compartimos y, no supe cómo, Erik hizo varias manos que fueron administradas vía Canela (ella andaba con la mochila). Yo supe de eso en la noche, cuando con nos acostamos con la flaca en la cabaña y dejamos que se nos desparramararan los cuerpos en la cama.
Al día siguiente la misión era hacer un hoyo en el suelo. La tía nos dijo que quería el hoyo más grande que pudiéramos hacer en una hora. Dividimos el trabajo: el Mota con una picota rompía la tierra, yo iba sacando con una pala, y la Canela se llevaba la tierra en carretilla. Una hora entera. Un nuevo hoyo para compost.
Justo que terminamos y me llama el sandy desde el centro de San Antonio, con 60 Lucas en la mano. Eran las 12 del día y la Canela se quedó durmiendo. Con el Mota nos fuimos en micro y nos metimos a una shopería donde estaba el sandy tomando shops con tres amigos suyos. Se desubicó el sandy porque me puso en situación de evidencia frente a sus amigos, que para mí son desconocidos. Me pasó las 60 Lucas en la mano, como para que les entregara los paquetes arriba de la mesa, con demasiado descaro. Pa pasarla piola hice esa ridícula finta de que "mi amigo, el dealer" me lo pasó todo junto y le entregué una bolsa más o menos por debajo de la mesa. El sandy reaccionó bien de ahí en adelante pero lo bloqueé al tiro de todos lados. Nunca más le vendo a ese weón.
De vuelta nos fuimos en colectivo y compramos un trozo de asiento y un pimiento morrón rojo y llegando a la casa fui a despertar a la Canela y empezamos a hacer un asao. La tía del Mota y la Canela se reconocieron la una a la otra como feministas y estuvieron conversando un recorrido histórico por el arte feminista -creo- donde opinaban acerca de las decisiones y errores en la vida de mujeres como Frida Kahlo o Simone de Beauvoir.
En eso llaman desde la calle y venía Erik con su mujer, Rosa. Dijeron que habían visto que estábamos haciendo un asao en el patio, así que en vez de cocinar vinieron con unos choripanes pa poner en la parrilla. Buena onda.
Corta: ese tal Erik me preguntó si podía venderle 200 lucas. Como no le di una respuesta convincente, me ofreció que lo pensara y que lo conversáramos más tarde, o al día siguiente. Luego veo que Rosa está enrolando uno con la tía del Mota, y era pura hojita no más pero fumamos todos.
Ese día en la noche la Canela me decía: así que en San Sebastián todos fuman, y esperábamos que algún ave nocturna pasara cerca de la ventana. Ninguna. Ahí decidimos hacerle la mano al Erik a condición de que nos facilitara un auto.
Al día siguiente teníamos que limpiar los vidrios de las ventanas en la casa. Todos los que alcanzáramos en una hora. La tía nos acercaba el limpia vidrios y varios utensilios ad-hok que iba yendo a buscar uno por uno: parecía tenerlos desparramados por toda la casa. 10 minutos antes de terminar me pasó 5lucas y me mandó al almacén a comprar artículos de aseo (cosas pesadas que a ella le cuesta transportar, como cloro y detergente), y 5 kilos de harina.
Cuando volví, la tía le contaba al Mota y a la Canela historias acerca del Instituto Pedagógico en los años 70. La tía se subía a las micros con una amiga, cantaban La Internacional, vociferaban que "La Revolución del Pueblo la Financia el Pueblo", y recolectaban limosna para financiar la campaña de Allende.
En eso el Mota me pide que lo acompañe a la cabañita y me dice que el Erik está presionando. Le propongo lo del auto y el Mota llama y en 20 minutos el Erik tenía un auto estacionado en la calle y partimos con la Canela. El Mota tenía que volver a Santiago y también se subió al auto y lo dejamos en Estación Central. En menos de 5 horas habíamos vuelto a San Sebastián. Ahí se empezó a ir todo a la mierda.
Primero llegamos donde la tía del Mota. No estaba, o no abrió la puerta. Estuvimos un buen rato golpeando.
Después fuimos, a pie, a buscar al Erik, a una cuadra. Nos atendió, por la reja, una señora que podría ser su mamá, que dijo que no estaba, que no sabía dónde andaría; pesada, prepotente la señora.
Fuimos al "centro" y nos metimos con la Canela a una feria artesanal. Estuvimos jugando StreetFighter y nos compramos un jugo de piña. Por ahí miro hacia la calle y veo a uno de los amigos del sandy, que me mira y me hace un gesto, como para que lo siga. No le digo nada a la Canela.
Salgo a la calle y lo veo a media cuadra, mirándome. Mientras me acerco voy reconociendo más caras, las de Erik y Rosa. Los tres me miran fijo mientras me acerco. Luego empiezan a caminar y se meten por una calle lateral. Leves gestos amenazantes me obligaban a seguir avanzando hacia ellos.
Caminamos casi toda la cuadra. Yo, unos 15 metros detrás de ellos, recibía amenazas visuales cada 3 ó 4 pasos. En eso Erik se da vuelta y me indica que mire hacia atrás. La visión me entrega el peor de los escenarios posibles: la Canela viene -muy digna y muy hermosa- acompaña de un desconocido.
Pienso que, claro, esto es una mexicana, lo que tengo que hacer es entregar todo y hacerles caso en todo. Erik me toca el hombro y me entrega un papelito. La Canela viene llegando. Quieren que los dos miremos el papelito. Lo abro y leemos: Las Madreselvas 3129, Macul. La dirección de mi casa.
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